Barrio Zampa: viven pendientes de un camión y piden que el agua deje de ser una emergencia
No lo delata una cámara ni un llamado: fue un detalle de la bici que usó para escapar.
Los vecinos del Barrio Zampa volvieron a reclamar una solución definitiva para el acceso al agua y advirtieron que, pese a los avances logrados en los últimos meses, muchas familias continúan dependiendo de la llegada de camiones cisterna para cubrir una necesidad básica. Mientras la Justicia se prepara para definir qué ocurre con la medida que ordenó respuestas de emergencia, los residentes remarcan que seguir pendientes de un camión no puede convertirse en la normalidad del barrio.
La preocupación creció después del dictamen de la fiscal de Cámara María Marta Verón, quien recomendó aceptar las apelaciones presentadas contra la medida que había ordenado garantizar el abastecimiento mientras continúa la causa. Entre sus argumentos, la fiscal sostiene que actualmente existe provisión de agua porque SAMEEP abastece al barrio mediante camiones y considera que las diferencias sobre cuánto agua llega, con qué frecuencia y de qué manera se realiza la distribución no deberían resolverse mediante esta medida judicial.
Para los vecinos, justamente ahí está el problema. “El camión sirve para una emergencia, pero nosotros seguimos viviendo pendientes de cuándo llega, cuánto trae y cuánto tiene que durar en cada casa. Eso no puede ser una solución permanente”, señalaron. La propia causa reconoce que la discusión con SAMEEP incluye la frecuencia y la cantidad del abastecimiento que recibe el barrio.
El reclamo comenzó a fines de abril, después de reiterados problemas de abastecimiento y baja presión. Con la intervención de la Justicia se ordenó un esquema de emergencia y un relevamiento de las familias. Para mediados de julio, SAMEEP mantenía una distribución más regular mediante camiones y había comenzado ese relevamiento.
“La medida permitió que empezaran a aparecer respuestas que antes no estaban y eso lo valoramos. Pero nunca pensamos que el objetivo fuera acostumbrarnos a recibir agua en camiones. Seguimos esperando una solución de fondo”, insistieron.
En los últimos días, además, la causa avanzó hacia una definición. El representante legal del Estado provincial pidió el 21 de agosto que se resolviera la apelación y, el 25 de agosto, la Cámara de Apelaciones dejó el expediente en condiciones de tomar una decisión. Frente a este escenario, las familias pidieron que no se pierdan los avances alcanzados y que la discusión judicial no termine dejando sin respuesta el problema estructural.
“No queremos volver atrás, pero tampoco queremos quedarnos para siempre en la emergencia. Queremos lo mismo que cualquier vecino de Resistencia: abrir una canilla y tener agua”, reclamaron.
Los vecinos pidieron que SAMEEP y el Gobierno provincial sostengan el abastecimiento mientras sea necesario y, al mismo tiempo, den una respuesta concreta sobre cómo y cuándo el Barrio Zampa podrá dejar de depender de los camiones cisterna. “El agua que llega hoy nos permite atravesar la urgencia. La solución que necesita el barrio todavía está pendiente”, concluyeron.