Barranqueras: se encerró, abrió una garrafa de 10 kilos y la Policía entró a la fuerza
Un hombre de 49 años se atrincheró en una casa de Barranqueras, abrió una garrafa de gas y amenazó con atacar a los policías. La tensión duró hasta que los efectivos entraron a la fuerza. ¿Qué encontraron adentro?
Un hombre de 49 años fue aprehendido este viernes en Barranqueras tras un violento episodio que puso en vilo a todo un barrio. Según informó Diario Primera Línea, el sujeto amenazó a su expareja con un cuchillo, abrió una garrafa de gas y se atrincheró con herramientas cortopunzantes dentro de una vivienda de la ciudad portuaria.
Todo comenzó cuando el hombre se presentó en la casa de su expareja con la intención de ver a su hijo. La mujer le negó el acceso al notar que aparentemente se encontraba bajo los efectos de sustancias. Ese fue el detonante de una escalada que no paró.
De la discusión al atrincheramiento
En un primer momento, el sujeto discutió con la mujer y la amenazó con un cuchillo y una garrafa. Luego se retiró, pero regresó por la mañana, cuando en la casa se encontraban el menor y su abuela.
Fue entonces cuando la madre del nene hizo la denuncia desesperada que movilizó a los móviles de la Comisaría Tercera de Barranqueras. Al llegar la Policía, el hombre se encerró, abrió una garrafa de gas de 10 kilos y generó un fuerte olor en el ambiente. Desde adentro, amenazó con quitarse la vida o atacar a los agentes con un tenedor y destornilladores.
El peligro de explosión por la fuga de gas era inminente. Los efectivos ingresaron rápidamente, redujeron al agresor pese a su férrea resistencia y secuestraron los elementos peligrosos.
Intervención judicial y salud mental
Tras ser reducido, el hombre fue examinado por el Servicio de Medicina Legal. En la causa intervino el fiscal de Género N.º 04, Dr. Jorge O. Cáceres Olivera, quien dispuso la notificación formal de la aprehensión y ordenó la intervención inmediata del área de Salud Mental del Hospital Perrando para su contención integral.
El accionar coordinado de la Policía evitó una tragedia mayor en un episodio que, por momentos, parecía fuera de control.