Bariloche ya lleva el 60% de la lluvia de octubre y el sábado tiene un alivio
Matías De Oto miró los registros del aeropuerto y encontró un número que no esperaba para esta altura de octubre. El sábado, además, aparece como la jornada con menos probabilidad de chaparrones eléctricos, aunque el panorama cambia en los días siguientes.
El octubre húmedo que se está viviendo en Bariloche ya acumuló alrededor de 25 milímetros en el aeropuerto, más de la mitad de lo que llueve en todo el mes, según los registros del meteorólogo Matías De Oto. En pocos días se alcanzó cerca del 60% de la precipitación mensual.
De Oto, licenciado en Oceanografía, explicó durante el programa Ideas Circulares que el escenario está asociado a un sistema de baja presión que bloquea el flujo habitual del oeste. "Tenemos viento del este y un sistema de baja presión bloqueando el flujo del oeste. Eso hace que haya mucha cobertura nubosa", detalló.
Un patrón que no es solo de Bariloche
La nubosidad se organiza en estratos y favorece precipitaciones débiles y generalizadas. "En general tenemos lluvias y lloviznas, y esto es generalizado. No es solamente en Bariloche. En Neuquén, Jacobacci y Junín de los Andes también se presenta de la misma manera", sostuvo el especialista.
Para los próximos días, anticipó condiciones similares, con temperaturas máximas cercanas a los 10 grados y viento del este. La persistencia de las nubes limita la amplitud térmica.
"Esto va a generar poca amplitud térmica. Estamos con máximas de alrededor de 10 grados y mínimas de cuatro o cinco, porque la humedad no deja bajar tanto la mínima", explicó.
Máximas por debajo de lo habitual
El meteorólogo remarcó que las temperaturas están por debajo de los valores típicos de octubre. "Las máximas de octubre son alrededor de 15 grados y estamos teniendo máximas que no están superando los 10 grados", señaló, al describir una anomalía importante.
En la montaña, las condiciones seguirán siendo de baja visibilidad y ambiente muy húmedo, con una cota de nieve en sectores elevados. Por el momento, en buena parte de las zonas altas predominarán las lloviznas, aunque se mantienen temperaturas frescas para la época.
El cambio que se espera la próxima semana
El escenario comenzaría a modificarse gradualmente durante la próxima semana, con un ambiente algo más cálido y mayor contenido de humedad, acompañado por la posibilidad de tormentas aisladas en distintos sectores de la Patagonia Norte.
"De a poquito vamos a ir mutando. La semana que viene vamos a tener un ambiente un poquitito más cálido y con activaciones probablemente de tormentas aisladas en gran parte de la Patagonia Norte", anticipó.
En la montaña, el aumento de las temperaturas será especialmente perceptible por encima de los 2.000 metros, donde las temperaturas negativas irán dando paso progresivamente a valores positivos.
De Oto explicó que el incremento de la humedad también modificará el comportamiento de la nieve. "La nieve no va a tener ese ciclo tan marcado primaveral de descongelamiento y congelamiento, sino que va a ser más húmedo. Estamos en un octubre bastante húmedo y de poco viento del oeste", sostuvo.
Además, señaló que se mantiene la tendencia hacia mayores precipitaciones en el sector de la Estepa, en contraste con el comportamiento más húmedo y nublado que se viene observando sobre la cordillera.
Cómo sigue el fin de semana
Respecto del próximo fin de semana, el meteorólogo indicó que el sábado aparece por ahora como la jornada con menor probabilidad de chaparrones eléctricos, aunque no se descartan precipitaciones. El domingo volverían a aumentar las posibilidades de chaparrones.
"Los próximos días todos van a tener probabilidad de precipitaciones. Hay una masa bastante húmeda y un bloqueo que va a ir generando chaparrones, pero por ahora el sábado es el día con menos probabilidad de tener chaparrones eléctricos", explicó.
El cambio más marcado se espera durante la semana siguiente, cuando el aumento de la temperatura y del contenido de humedad podría favorecer una mayor actividad convectiva.
"Vamos a tener una señal más asociada a tormentas y precipitaciones del lado de la estepa y no tanto del oeste, por esta reversión de vientos", detalló De Oto.
Tormentas: intensas y localizadas
En ese sentido, destacó la importancia de contar con herramientas de vigilancia frente a las tormentas eléctricas, especialmente porque estos fenómenos pueden producir precipitaciones intensas en sectores muy reducidos.
"La diferencia es que las tormentas tienen la peligrosidad de generar localmente chaparrones intensos, grandes cantidades de precipitación en poco tiempo", explicó.
Según detalló, las tormentas aisladas pueden generar situaciones muy diferentes incluso entre lugares relativamente cercanos. En la cordillera suelen presentarse de manera más localizada, mientras que en la Estepa pueden llegar a agruparse y adquirir mayor intensidad.
De Oto también destacó el desarrollo de nuevos sistemas de monitoreo y alertas para tormentas eléctricas en la zona norte de la Patagonia, una herramienta que considera especialmente útil a medida que avance la primavera.