El gobernador se juega en Bariloche el primer eslabón de su plan hacia 2027, y lo que salga de las urnas define si el decreto para convocar a votar avanza o se frena. Qué se pone en juego para la ciudad y por qué muchos ni se enteraron de que había elección.
Alberto Weretilneck pone este domingo la primera ficha de su estrategia rumbo a 2027. El gobernador rionegrino espera que la elección de convencionales constituyentes en Bariloche le devuelva una victoria de la mano de su socio, el intendente Walter Cortés, y si las urnas acompañan, la Secretaría Legal y Técnica empezará a redactar el decreto para convocar a votar en marzo.
Ese es el engranaje central de un plan que el mandatario viene aceitando hace meses y que tiene otros dos mojones: el primer despacho internacional de petróleo del oleoducto VMOS desde Punta Colorada —que el CEO de YPF, Horacio Marín, anticipó en marzo— y los primeros kilómetros reparados de las rutas 22 y 151 en el Alto Valle y el Valle Medio.
La presión ya se trasladó a la estructura vial. «Parte de la elección depende de vos», le dijo Weretilneck a Raúl Grün al firmar el traspaso de Vialidad con Nación. El titular del organismo sintió el peso, pero aceptó. El gobernador, a la vez, pidió paciencia a la población y prometió tener «algún avance para mostrar» para recuperar credibilidad.
Cuatro turnos electorales y una apuesta fuerte
Esta semana, en TN, Weretilneck confirmó que adelanta los comicios provinciales y que los desdobla de los municipales. Con las PASO todavía vigentes, Río Negro tendría cuatro turnos electorales en 2027. La jugada busca evitar que las discusiones locales se le cuelen en la boleta, algo que, según su lectura, lo perjudicó en 2023, y frenar a los intendentes opositores que puedan traccionar. ¿Habrá colectoras? Posiblemente.
Pero antes está el test de hoy. Si la elección le resulta esquiva, el primer paso será en falso y el esquema tambaleará. Los pronósticos hablan de una elección de tercios: compiten 13 listas, pero tres concentrarían la mayor cantidad de adhesiones —Estamos Haciendo Bariloche, Alianza La Libertad Avanza y Fuerza Bariloche—. Las cantidades se verán después de las 18.
Los números que mira el oficialismo
Los antecedentes marcan el piso. En 2023, cuando Cortés ganó la municipalidad, sumó 12.997 votos, y Juntos Somos Río Negro, 10.111. En octubre del año pasado esas fuerzas se unificaron en Juntos Defendemos Río Negro y, pese a cortocircuitos, enojos y desplantes en la fiscalización de la boleta, alcanzaron 18.159 sufragios.
Ahora los oficialismos unificados buscan superar esa marca para asegurarse la mayor cantidad de convencionales y fijar las pautas de la nueva Carta Orgánica. También quieren dejar un mensaje de solidez y continuidad en la provincia y la ciudad. Por eso Weretilneck concentró buena parte de su agenda en Bariloche: recorridas de obras, anuncios de inversiones y entrega de aportes.
Lo último llegó el viernes, con el anuncio de una inversión millonaria para resolver el vertedero que lleva más de 30 años sin solución. El gobernador le entregó al intendente la carta oficial de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD), que financiará el proyecto con unos 1.400 millones de pesos. El dato incómodo: esa gestión la hizo en su viaje a París, junto a otros mandatarios y al presidente Milei. Desde allí anunció el sistema GIRSU para el tratamiento de residuos del Alto Valle Oeste, pero nada dijo de esta iniciativa, que desempolvó recién al borde de la elección. El anuncio indignó a la oposición.
La unidad libertaria y el peronismo dividido
El conglomerado libertario leyó la elección y logró unificarse. La tarea del senador Enzo Fullone dio resultado: La Libertad Avanza, el PRO, CREO y Unidos por Bariloche armaron una lista que, según algunos sondeos, es competitiva. El peronismo, en cambio, aparece un poco relegado con tres listas; la unidad de octubre le había permitido el triunfo y con este armado parece más difícil.
Para Fullone la foto de unidad ya es un triunfo en sí mismo —no se logró en octubre con Lorena Villaverde— y espera repetir la fórmula en las provinciales. Le queda la tarea titánica de poner de acuerdo al PRO de Juan Martín y al CREO de Aníbal Tortoriello, dos dirigentes que se desprecian.
Esta semana, un hecho inédito en la Legislatura sacudió esa unidad: le negaron la licencia por «razones particulares» a los legisladores Daniel Sanguinetti (CREO) y Marcela Abdala (LLA), a impulso del bloque de JSRN que los acusó de «ñoquis», con aval del PRO. El sinsentido es amplio: se las permitieron a Lorena Matzen (UCR) y a Roberta Scavo (CC ARI-Cambiemos), que también alegaron «razones personales».
Una mirada inicial supone una vendetta del presidente del bloque, Facundo López, contra sus ex compañeros de bancada. Otra versión, más comentada en off por parlamentarios verdes, es que el oficialismo suponía que los barilochenses —ahora opositores— no habían asistido a la sesión porque se quedaron al cierre de la campaña. Fuentes políticas indicaron que Matzen también faltó por lo mismo. El enojo no se hizo esperar, y la puteada tampoco: se enteró toda la cámara porque el micrófono de Patricia Mc Kidd (CREO) quedó abierto mientras despotricaba contra Juntos y sus aliados, como el PRO, que también es socio de los libertarios en Bariloche.
Qué se discute y por qué puede votar poca gente
En la ciudad cordillerana se discute la Carta Orgánica. En general, la población no tiene internalizado que hay elecciones ni de qué se tratan, un punto achacable a toda la dirigencia política, que se enfocó en las redes sociales y perdió el diálogo con la gente. La campaña se pareció más a una de intendente, porque la mayoría de los proyectos rondaron la gestión. No estuvieron temas medulares como el poder concedente de la Cooperativa Eléctrica o la propiedad del cerro Catedral y su uso.
Los partidos perdieron cercanía y se espera poca concurrencia a votar. No ayuda que haya mejorado el clima tras meses de lluvia ni que se juegue el superclásico Boca-River. Ese escenario, aseguran, favorece al tándem Cortés-Weretilneck porque con menos asistencia predomina el aparato. Otros indican que quienes se acerquen a las urnas lo harán informados y eso beneficiaría a la oposición. Las teorías terminan a las 18. Desde allí, manda la realidad.