Bariloche se despide de septiembre con un clima de mayo: lo que se viene
El Pacífico sigue activo y Bariloche se prepara para días que se parecerán más a mayo que a la primavera. Hay un dato que preocupa a los que viven cerca de arroyos y ríos: lo que se espera acumular en la cordillera en los próximos días.
La primavera que había llevado el termómetro de Bariloche hasta los 19 grados quedó, por ahora, en pausa. El meteorólogo Matías De Oto anticipó que los próximos días se parecerán más al otoño que a la estación que acaba de empezar, con lluvias, nubosidad y un Pacífico que no da tregua.
En diálogo con el programa Ideas Circulares, el licenciado en Oceanografía explicó que el escenario no tendrá la intensidad del reciente río atmosférico, pero sí una persistencia que llamó la atención: "No esperamos precipitaciones o intensidades de precipitación muy intensas como las que están asociadas a un río atmosférico. Más bien son perturbaciones que pasan y dejan chaparrones", señaló.
La postal de los próximos días incluirá máximas de entre 8 y 11 grados y momentos de viento del oeste más calmado. El dato que marca la tendencia es otro: el Pacífico sigue activo y seguirá enviando sistemas hacia la región.
Un otoño fuera de calendario
De Oto no dudó al describir lo que se viene. "Es como si estuviésemos en mayo. Vamos a tener que acostumbrarnos a que los próximos días se van a parecer a un otoño en materia meteorológica", advirtió.
El pronóstico habla de precipitaciones frecuentes y cielo cubierto, aunque no necesariamente con grandes acumulados cada jornada. Habrá momentos de lluvias débiles y otros que sumarán milímetros a la cuenta final.
En la montaña el panorama también tiene su particularidad. No se esperan nevadas en zonas bajas porque la cota de nieve se mantendrá alta. Con el ingreso de aire cálido y humedad en sectores elevados, la línea de nieve podría ubicarse por encima de los 2.000 metros.
Ese combo favorecerá el deshielo generalizado, el aumento del nivel de arroyos y la acumulación de agua en distintos puntos. Según estimó el especialista, en los próximos 10 días podrían juntarse más de 150 milímetros en la cordillera.
Qué pasará con la vegetación
Las lluvias recientes no solo llegaron a la cordillera: también alcanzaron la estepa, donde la mayor disponibilidad de agua puede impulsar el crecimiento de biomasa. De Oto recordó que el comportamiento previsto para esta primavera era compatible con la presencia de El Niño, con una estación más fría y húmeda.
"A futuro, toda esa cantidad de agua va a acelerar el crecimiento vegetal", explicó, sobre todo en sectores de estepa donde pastos y otras especies responden rápido a la humedad disponible.
Septiembre, con registros que sorprenden
El análisis del meteorólogo también puso en contexto la lluvia caída hace poco en Bariloche. En 24 horas se acumularon 68 milímetros, un registro que quedó apenas 4 milímetros por debajo del récord histórico de los últimos años.
Para dimensionarlo, basta con mirar el promedio del mes: septiembre suele acumular alrededor de 55 milímetros. Es decir, lo que cayó en un solo día superó ampliamente esa referencia mensual. A esos 68 milímetros se suman las precipitaciones previas y las que aún pueden registrarse antes de que termine el mes.
La estimación de De Oto es que septiembre cierre con el doble o algo más de la precipitación habitual. El episodio reciente quedó vinculado al río atmosférico de este mes y trae a la memoria el antecedente del 14 de septiembre de 2023, cuando otro evento similar estuvo acompañado por un alerta rojo y posteriores crecidas de ríos y arroyos.
Para los próximos días, el escenario será menos extremo pero insistente: chaparrones, nubosidad e inestabilidad. Una primavera que, por ahora, prefiere vestirse de invierno.