Bariloche quiere quedarse con un turismo que no depende del verano: ya formó a los primeros 39
Una ciudad con casi 30.000 plazas hoteleras y un problema conocido: llenarlas cuando se va el verano. Bariloche salió a buscar un turismo que no dependa de la temporada, armó una diplomatura inédita y ya tiene a los primeros 39 egresados. El dato que ilusiona a los organizadores de eventos.
Bariloche apuesta a un segmento que mueve gente todo el año: el turismo de reuniones. Congresos médicos, viajes corporativos, bodas de destino y eventos deportivos buscan ocupar las casi 30.000 plazas hoteleras fuera de la temporada alta. Y el destino ya dio el primer paso con una camada de egresados.
El turismo de reuniones es amplio y diverso. Incluye desde eventos deportivos y congresos médicos hasta viajes corporativos o bodas de destino. La intención es sostener el movimiento turístico cuando baja la marea de las vacaciones y cubrir la capacidad hotelera que roza las 30.000 plazas.
No hay datos precisos del movimiento que genera este segmento. El último anuario estadístico nacional se conoció en 2024 y registró unos 2,2 millones de asistentes a más de 3.600 eventos en todo el país. Con ese panorama, Bariloche trabaja para profesionalizar el sector y mejorar sus prestaciones para posicionarse a nivel nacional e internacional.
Qué dicen desde el Bureau Bariloche
“Argentina en su conjunto está trabajando para traer turismo de reuniones con congresos internacionales que son rotativos y pueden elegir distintas ciudades en el país para sus distintas ediciones, hoy puede ser Mendoza, pero en dos años Salta y el siguiente Bariloche”, destacó Lucila Boero, presidenta del Bureau Bariloche, la organización que nuclea a 78 socios de distintas disciplinas vinculadas a este segmento.
Hoy Bariloche tiene diversidad de salones y espacios para eventos, con un limitante en la capacidad de hasta 600 personas en un mismo espacio. Los dos salones más grandes están ubicados en hoteles.
Según los datos que administra el Bureau, en promedio el turismo de reuniones tiene entre tres y cuatro noches de alojamiento, con posibilidad de extenderlo si se combinan fines de semana. “Cuando un evento se hace en Bariloche, a los organizadores les aumenta el número de participantes, porque Bariloche tiene un atractivo natural que otros destinos no tienen”, destacó Boero.
La ejecutiva, que tiene 20 años de experiencia en el sector turístico, dijo que la apuesta es que el turismo “no se estacionalice” y que con los distintos eventos se ocupen las plazas hoteleras en baja temporada. “Hoy Bariloche tiene potencial para trabajar el turismo de reuniones”, afirmó.
Boero marcó distintos subsegmentos dentro del turismo de reuniones. Mencionó el “corporativo o de incentivo”, que son los viajes grupales que organizan grandes empresas para consolidar grupos, y señaló que en ese nicho hay una oportunidad de crecimiento del gasto en la ciudad. También mencionó las “bodas de destino”, que ganan cada vez más terreno; los eventos deportivos, que tienen amplio potencial y ahora se ven alentados por la confirmación de una nueva fecha del Mundial de Motocross en 2027; la propuesta cultural; y los congresos y convenciones sectoriales, especialmente del rubro de la medicina y la tecnología, que tienen como atractivo extra la presencia de Invap y el peso científico de la ciudad.
“El turismo de reuniones sale de la coyuntura de la agencia, el transporte y de una excursión, quien realice un evento tiene todos los servicios disponibles desde los técnicos de sonido, pantallas gigantes, mobiliario, salones, organizadores de eventos”, enumeró Boero.
El sector tiene una pata aliada en el Emprotur, que recientemente salió a promocionar la ciudad para el segmento de eventos y congresos. También aguarda las novedades del anuncio del intendente Walter Cortés de hacer realidad el Centro de Convenciones de Bariloche.
Una diplomatura de la UNRN específica para el segmento
La Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) y el Bureau Bariloche vieron en el turismo de reuniones un nicho para profesionalizar y capacitar. Así, en 2024 surgió la idea de crear una propuesta específica para el segmento que finalizó en agosto con los primeros 39 egresados de la diplomatura de extensión que se dictó en modalidad online.
“Se dio una buena sinergia entre el sector público y el privado. Ninguno de los dos podría haberlo hecho solo”, destacó Sebastián Dinardo, coordinador de la diplomatura universitaria en Gestión de Turismo de Reuniones.
Las dos entidades juntas diseñaron la grilla de contenidos y convocaron a los especialistas. “Uno de los grandes valores fue que los docentes eran expertos en su temática”, destacó Dinardo, quien remarcó que fue la primera diplomatura de extensión, con 120 horas, que tuvo el valor agregado de dictarse de manera online, lo que permitió sumar alumnos de otras provincias, incluso de Uruguay.
Entre los asistentes, más de la mitad eran personas que trabajan de alguna manera en el sector y que buscaron acreditar sus conocimientos y fortalecerlos.
La modalidad de la cursada era “muy práctica”. Para el trabajo final se dividieron en grupos con la premisa de organizar un evento desde cero, aplicando todos los conocimientos adquiridos, desde la cuestión logística y técnica hasta la seguridad del evento, entre otras cuestiones.
Esta semana se realizó una exposición de operadores de turismo en Bariloche. Archivo/Alfredo Leiva