Bariloche no cobra un peso por el agua que genera millones: el plan para cambiar la historia
El Lago Nahuel Huapi alimenta las represas del Comahue, pero Bariloche nunca vio un peso por eso. Ahora, un plan busca que la ciudad cobre regalías por el agua que genera millones. ¿Se viene un cambio histórico?
El Lago Nahuel Huapi es la fuente que alimenta las represas del Comahue, pero Bariloche no recibe ni canon ni regalías hidroeléctricas. Una propuesta busca que la ciudad empiece a cobrar. El nuevo esquema de cobro le dejaría a la provincia U$S 40 millones anuales, y hay quienes sostienen que Bariloche debe exigir su parte.
El lago desagua en el río Limay, que junto al Neuquén forma el río Negro, el corazón del sistema hidroeléctrico del Comahue (Alicurá, Piedra del Águila, El Chocón, entre otras). A pesar de ser el origen directo de ese recurso estratégico, la ciudad no percibe compensación alguna.
La propuesta apunta a incorporar el reclamo a la Carta Orgánica para que, con fuerza legal, se reconozca a Bariloche como «cuenca poniente» o custodia del recurso. La idea es seguir el modelo de coparticipación de regalías de gas y petróleo, donde los municipios productores o con afectación directa reciben un porcentaje automático del 6,5%. Bariloche debería recibir esa cuota de inmediato, ya sea modificando la ley provincial de redistribución de regalías o instrumentando la coparticipación municipal del nuevo canon y las regalías.
Si la Provincia reconoce al Lago Nahuel Huapi como la «fuente de extracción» y le asigna a Bariloche el tratamiento de municipio productor único de la cuenca poniente, el presupuesto municipal sumaría casi cuatro mil millones de pesos (US$ 2.640.000) anuales. Ese valor representa casi un 4,0% del presupuesto total del municipio.
El impacto sería significativo: la obra pública e infraestructura para la ciudad suele representar entre un 5% y un 10% en obras de capital. Un ingreso constante de USD 2,6 millones anuales permitiría incrementar en más de un 40% la partida anual para obras urbanas, como asfaltado, servicios en barrios del Sur y mitigación ambiental en la cuenca del lago.
Además, al tratarse de un recurso proveniente del uso del agua y no de tasas ni tributos locales, constituiría un ingreso directo desvinculado de la actividad turística de temporada alta o baja. No provoca daño paisajístico ni agotamiento de recursos naturales, no afecta el ambiente ni degrada el suelo.
«Sin costo alguno para los vecinos, nuestra ciudad puede crecer en obras que mejoren la calidad de vida de todos los barilochenses», sostiene la propuesta, que busca ser llevada a la Convención Municipal. El texto anticipa resistencias: «Ahora saldrán los que van a decir que es una utopía o que es imposible, claro, lo dirán porque no quieren poner ese dinero en Bariloche o porque no creen que es posible pelear por esto». Y cierra: «Yo estoy convencido que lo podemos hacer».