Bariloche, este miércoles: lago planchado y 23 grados, pero el jueves cambia todo
El lago Nahuel Huapi se prepara para una jornada que muchos esperaban: sol a pleno y casi nada de viento. Pero lo que viene después obliga a guardar el kayak y sacar el abrigo.
El meteorólogo Matías De Oto anticipó una jornada con cielo despejado, poco viento y una máxima que rondará los 22 o 23 grados en la ciudad. El lago Nahuel Huapi se presenta como el gran protagonista de un día pensado para el aire libre, aunque el panorama empezará a mutar desde el jueves.
La mañana arrancó fría, con registros de entre 1 y 6 grados en distintos puntos de Bariloche. Las noches despejadas favorecen ese enfriamiento, pero con el correr de las horas el termómetro trepará hasta dejar una tarde templada y agradable.
De Oto, licenciado en Oceanografía, pasó por el programa Ideas Circulares y describió lo que se viene: "Hoy realmente vamos a tener una jornada con poco viento. La idea es que tengamos el lago bastante planchado, con el sol a pleno, que va a generar una máxima orillando los 22 o 23 grados".
El especialista no dudó al recomendar que se aproveche esta ventana de buen tiempo: "Hoy es un día más de kayak, más de lancha, más de lago planchado, más de tomar sol al lado del lago".
El jueves llega el viento y comienza el descenso
La tregua dura poco. Para el jueves se esperan temperaturas todavía altas para la época, con una máxima que podría ubicarse entre los 23 y 25 grados, pero el viento ganará protagonismo durante la tarde. Se anticipan ráfagas o vientos del noroeste asociados al avance de un sistema frontal.
Ese tipo de circulación puede generar vientos secos y velocidades que superen los 30 kilómetros por hora. Hacia la tarde y la noche, además, empezará a sentirse un descenso de la temperatura.
Por eso, quienes tengan planeadas actividades junto al lago para el jueves deberían contemplar el aumento del viento y llevar abrigo para permanecer al aire libre. Las condiciones serán bien distintas a las de este miércoles.
El viernes continuará la transición hacia temperaturas algo más bajas, aunque el panorama deberá seguirse con las actualizaciones del pronóstico.
Una primavera atravesada por El Niño
Más allá del pronóstico inmediato, De Oto puso el foco en el comportamiento de los sistemas atmosféricos de cara al verano. Vinculó parte de la dinámica meteorológica de este año con la influencia del fenómeno de El Niño, que modificó los patrones de circulación y mantuvo en alerta a los equipos que siguen la evolución del tiempo.
"El fenómeno de El Niño ha cambiado completamente la circulación y nos ha hecho estar en todo momento alerta", señaló.
El especialista también recordó que durante el invierno se registraron nevadas y períodos fríos que dejaron una importante acumulación de agua en la región. Las precipitaciones de los últimos meses, explicó, ayudan a entender los niveles actuales de los lagos.
Para los próximos meses anticipó que la primavera podría seguir con períodos de menor presencia de los vientos del oeste, mayor humedad, nubosidad e inestabilidad, aunque con intervalos de buen tiempo.
En ese marco, consideró clave aprovechar lo aprendido durante los episodios meteorológicos recientes y fortalecer los mecanismos de respuesta ante posibles contingencias.
