Bariloche entrega su nueva terminal y ya fijó quién no podrá manejarla
El intendente ya envió al Concejo el pliego para entregar la nueva terminal a un privado por 15 años. Hay un requisito que deja afuera a casi todos: quién podrá presentarse.
Walter Cortés ya tiene en marcha el mecanismo para que la nueva terminal de ómnibus de Bariloche deje de estar en manos del municipio. El intendente envió al Concejo Deliberante el pliego de bases y condiciones para licitar la "administración, operación y explotación comercial" del edificio que la Provincia construye en la avenida Esandi, a metros de la Circunvalación y la Ruta 40.
La concesión será por 15 años, con posibilidad de estirarse cinco más si las partes lo acuerdan. El Ejecutivo espera recibir la obra terminada en las próximas semanas, con noviembre como fecha estimada de finalización.
Una obra de 19.000 millones y un financiamiento que cambió de manos
El edificio demandó una inversión cercana a los 19.000 millones de pesos. El esquema original era tripartito, pero Nación se retiró del financiamiento. El fondo se completó con aportes provinciales y con el canon de la concesión del casino, que se hizo efectivo durante la gestión anterior.
La estructura contará con 24 dársenas cubiertas, 24 boleterías, un amplio estacionamiento y locales comerciales, entre otros servicios.
Qué pide el pliego para quedarse con la terminal
Según el documento que el intendente remitió al Concejo, podrán presentarse empresas nacionales o extranjeras, aunque estas últimas deberán asociarse en una UTE con una firma argentina. El concesionario se hará cargo de la gestión de dársenas, boleterías, encomiendas y servicios esenciales conexos, además de la explotación comercial de todas las áreas rentables del complejo: locales, estacionamiento, publicidad y atención al usuario. También deberá sostener el mantenimiento integral del inmueble y sus instalaciones durante todo el período.
Las exigencias achican el universo de candidatos. El punto que no se negocia es tener al menos 10 años de experiencia en la operación de terminales de transporte de pasajeros. Ese requisito es excluyente.
A eso se suman una garantía de oferta de 80 millones de pesos, el libre deuda de tributos municipales, provinciales y nacionales, y un mínimo de 10 años desde la constitución para las sociedades que se presenten.
Primera vez que Bariloche terceriza el servicio
Será la primera vez que el municipio entrega a un privado la explotación de su terminal de ómnibus. Hasta ahora toda la operación estuvo bajo la órbita municipal. El modelo ya funciona en otras ciudades de la región, como Cipolletti.
Cómo se define el canon y qué se pondera
El canon que proponga cada oferente deberá contemplar los llamados "servicios esenciales": el toque de dársena, la tarifa que paga cada empresa de transporte por el ingreso y egreso de una unidad de los andenes, y la descarga de sanitarios de los baños de los colectivos.
Las firmas deben ofrecer un porcentaje fijo sobre la facturación total por esos servicios, con un mínimo del 1%, que incluye un valor mínimo por metro cuadrado para los boxes de las transportistas y las tarifas de toque de dársena y conexos. Los locales comerciales, el estacionamiento y las demás áreas de explotación libre quedan a criterio del concesionario y no entran en la base de cálculo del canon.
El pliego también aclara que cualquier mejora que se haga en la terminal pasará a integrar el patrimonio municipal.
Para evaluar las ofertas se conformará una comisión de pre-adjudicación que puntuará cada ítem de la oferta técnica. El mayor peso lo tiene la "experiencia operativa acreditada", con 30 unidades. En la oferta global, la técnica vale el 60% y el canon más conveniente para el municipio, el 40% restante.