Bariloche, en alerta por los viajes estudiantiles chilenos: el costo del transporte entró en la mira
Los operadores chilenos ya miran alternativas como Brasil y en Bariloche se encendió una señal de alerta: el costo de los traslados internos quedó señalado como un factor que puede inclinar la balanza. Qué dijo Guzmán y qué se viene.
Los operadores turísticos chilenos pusieron sobre la mesa una preocupación concreta durante una ronda comercial en Santiago: los costos de los colectivos y los traslados dentro de Bariloche están complicando la organización de los viajes estudiantiles. La inquietud la llevó Eric Guzmán, secretario de Turismo municipal y presidente del EMPROTUR, quien participó de la entrevista junto a la directora ejecutiva del organismo, Natacha Vázquez, en el programa Tardes Con Voz.
Según relató Guzmán, los prestadores no hablaron de abandonar el destino, pero sí advirtieron que esos gastos pueden influir en sus decisiones comerciales. El funcionario anticipó que retomará el planteo apenas regrese a Bariloche para evaluar alternativas con los sectores involucrados.
Un mercado que no se puede descuidar
El turismo estudiantil chileno tiene décadas de historia en la ciudad y mueve gran cantidad de grupos, sobre todo en noviembre y diciembre. Sin embargo, Guzmán fue claro: la trayectoria no alcanza como garantía.
“Está altamente consolidado, pero lo que está consolidado hay que cuidarlo”, afirmó el titular del EMPROTUR, al subrayar que Bariloche debe esforzarse por retener los segmentos que ya conquistó y, al mismo tiempo, sumar nuevos visitantes.
El funcionario explicó que los operadores manejan alternativas para ofrecer a sus clientes, entre ellas destinos de Brasil. En ese contexto, los costos de los servicios y las condiciones para los traslados internos pueden inclinar la balanza.
Guzmán aclaró que los prestadores no presentaron el tema como una amenaza, sino como una dificultad que necesitan resolver. Por eso, consideró imprescindible atender sus inquietudes si la ciudad quiere mantener su porción de ese mercado.
El transporte, en el centro del reclamo
El funcionamiento del transporte para los grupos estudiantiles es uno de los puntos que, según Guzmán, requiere revisión. Los operadores transmitieron que esos gastos les complican los números y pueden restar competitividad a los programas que comercializan.
“Si estamos interesados en no perderlo, tenemos que ver qué cuestiones podemos resolver”, planteó el secretario de Turismo, al referirse a la necesidad de buscar salidas a las dificultades expresadas por las empresas.
En ese sentido, sostuvo que la respuesta podría necesitar la intervención de distintos sectores y que habrá que evaluar qué posibilidades existen. También dejó abierta la discusión sobre qué papel le corresponde asumir al Estado frente a determinados costos.
Guzmán anticipó que volvería a plantear el tema cuando estuviera nuevamente disponible en Bariloche. No obstante, durante la entrevista no anunció medidas concretas ni detalló qué organismos o actores participarían de una eventual solución.
La competencia por los viajes estudiantiles
La preocupación por el transporte se suma a un escenario donde los destinos turísticos compiten por captar a los mismos grupos. Según Guzmán, los operadores chilenos ya observan distintas alternativas y transmitieron inquietudes sobre la evolución futura de los viajes hacia Argentina.
Mencionó que las proyecciones que manejan algunas empresas indicarían una posible reducción de la participación argentina frente a otros destinos en sus programas próximos. No se dieron a conocer cifras que permitan dimensionar esa variación, por lo que el planteo constituye una señal de alerta expresada por los operadores y no una caída ya cuantificada.
A ese panorama se agrega la situación económica argentina, que también influye en la competitividad turística. “La cuestión macroeconómica, que no manejamos en lo más mínimo nosotros, influye de manera negativa”, afirmó Guzmán, al distinguir esos factores generales de las cuestiones locales sobre las que sí se podría trabajar.
Para el presidente del EMPROTUR, la tarea consiste en sostener los mercados existentes y, a la vez, ampliar la llegada de visitantes. En el caso del turismo estudiantil, eso supone atender las dificultades transmitidas por los operadores y evitar que los costos de los servicios se conviertan en una desventaja frente a otros destinos.