Bariloche debate su Carta Orgánica: 540 vecinos dijeron qué cambiar y qué no
Nueve ejes de debate, 540 vecinos en los talleres y 453 encuestados: el programa que relevó qué quiere cambiar Bariloche en su Carta Orgánica terminó, pero lo que salió de los barrios y de la audiencia juvenil no fue lo que muchos esperaban.
Con encuestas en las calles, una plataforma online, talleres abiertos y microtalleres barriales, el programa de participación ciudadana que buscó escuchar a los vecinos antes de la reforma de la Carta Orgánica de Bariloche llegó a su etapa final. El trabajo lo financió el Concejo Deliberante y lo llevó adelante el Centro Interdisciplinario de Estudios sobre Territorio, Economía y Sociedad (Cietes) de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), junto a referentes de las juntas vecinales y el Instituto de Gestión de Ciudades (IGC).
El informe final quedará en manos de los convencionales constituyentes que resulten electos y funcionará como una guía de los principales temas que interesan a la población.
Una metodología para ampliar la participación
El proceso se organizó con una metodología conocida como «fuelle»: momentos de participación amplia, como los talleres abiertos, alternados con instancias más acotadas, como los microtalleres temáticos y territoriales. En ambos formatos se definieron nueve ejes de debate.
En total, 540 personas pasaron por los talleres presenciales. A eso se sumaron otras dos herramientas: una usina de ideas alojada en el sitio web Carta en Común, donde confluyeron todas las acciones del programa, y dos encuestas —una presencial y otra online— que consultaron a 453 personas.
«Es una participación relevante para la ciudad», señaló Martin Civitaresi, director del Cietes. El investigador explicó que «al ser tan poco el tiempo que teníamos, elaboramos varios dispositivos juntos diferentes para poder ampliar al máximo la participación de los ciudadanos».
Sobre la lógica del proceso, Civitaresi detalló que «todo el proceso es de acumulación, cada mecanismo está asociado al siguiente». Y contó que en los talleres barriales aparecieron con fuerza temas como «el acceso a la vivienda, el transporte, la presencia del gobierno local en los barrios, y en algunos fue importante lo ambiental».
Organizaciones que se sumaron con sus propios documentos
Tras el primer taller abierto, los investigadores mantuvieron reuniones con organizaciones de distintos ámbitos: el concejo de adultos mayores, el frente cultural Bariloche, referentes de la carrera de Medina y el comité técnico de actividades de montaña (Cotam), que además elaboró su propio documento para incorporar artículos a la carta magna.
El contacto con la comunidad también derivó en otras actividades. «En base a este proceso me contactaron de dos escuelas de adultos para dar una charla, ahí me encontré con que no había mucho conocimiento», relató Civitaresi. En esas charlas habló de la composición de la Carta Orgánica y de las elecciones del 1 de noviembre. «Pareciera ser que ciertos sectores de la población no están al tanto del tema», advirtió.
El referente del Cietes calificó el proceso como «excelente» y explicó por qué la universidad decidió involucrarse: «La universidad tiene ya de por sí una perspectiva de ser territorial. Nos interesa vincularnos a la problemática del territorio». También destacó el trabajo de los estudiantes que se hicieron cargo de las encuestas y participaron de la organización del taller abierto.
La preocupación por una participación que viene en baja
La concejal Laura Totonelli, del bloque Juntos Somos Río Negro, presidió la comisión especial por la reforma de la Carta Orgánica. Para ella, el valor del programa está en conocer «los temas que representan el sentir de la gente. Es un insumo sumamente valioso».
Sin embargo, la edil puso el foco en el desafío que viene: «Ha sido muy baja la participación en otras elecciones anteriores, ha ido decayendo la intención de participación». Y agregó: «Hay una gran parte de la población que no le llega la información o no le interesa el tema. Es una preocupación que tengo. Es un momento difícil para convocar a elecciones».
Totonelli contextualizó esa dificultad: «Hoy la gente está pasando por momentos difíciles, dificultades laborales, personales, como para poder interesarse en la ciudad».
Los jóvenes defendieron los artículos que no quieren tocar
Otro espacio de participación se desarrolló en la sala de prensa del Municipio, donde 29 chicos y chicas de colegios secundarios de Bariloche defendieron distintos artículos de la carta magna. La audiencia pública juvenil, enmarcada en la Semana de la Juventud, propuso este año que los estudiantes pensaran qué artículos no modificarían, bajo la temática «lo viejo funciona».
El eje ambiental y el acceso a los espacios públicos dominaron buena parte de las exposiciones. Muchos estudiantes mencionaron el capítulo de ambiente, con los artículos 183 y 184 sobre el acceso a las costas de ríos y lagos.
«El agua es un bien común. Lo viejo que no funciona es lo de firmar y no cumplir», declaró Roni Cancino, de la escuela Nehuen Peuman, que además pidió «el cierre y remediación del vertedero municipal».
Leila Debenedetti Cesarini, del Instituto Patagónico, defendió el artículo 212, sobre la instalación de empresas de base tecnológica, y sostuvo que «Bariloche no puede apostar todo al turismo, una economía más diversificada puede generar empleo para todo el año».
El reconocimiento de la interculturalidad, la participación ciudadana en las decisiones sobre la ciudad y los artículos que abordan los derechos de las personas con discapacidad fueron otros de los temas que los jóvenes pusieron sobre la mesa.
Gerardo Del Río, presidente del Concejo Deliberante, remarcó que este año la audiencia pública cobró otra relevancia por desarrollarse en la previa de los comicios para la reforma. Se trata, dijo, de «construir ciudadanía ahora y de cara al futuro, y tener jóvenes comprometidos con la vida democrática de su ciudad».