Bardearon a una compañera con su video íntimo y lo contaron entre risas: hay cuatro denunciados
Una alumna del Colegio Pía Didoménico fue hostigada con su propio video íntimo, incluso en el viaje de egresados, y una de las agresoras lo contó entre risas en redes. La escuela la pasó a virtual mientras los denunciados seguían en el aula.
La difusión de un video íntimo de una estudiante del Colegio Pía Didoménico de Catamarca derivó en un entramado de causas penales que ya involucra a cuatro alumnos denunciados y a dos fiscalías especializadas. El caso, que comenzó dentro del aula, se extendió a las redes y tuvo su capítulo más crudo durante el viaje de egresados a Bariloche.
Según la resolución con la que el Ministerio de Educación y Trabajo dispuso una auditoría al establecimiento, la filtración de imágenes privadas y el ciberbullying posterior configuran una situación compleja de convivencia escolar. La víctima es una alumna; tres de sus compañeros fueron denunciados por hacer circular su intimidad.
El origen: un celular sin custodia
La investigación que lleva el fiscal Penal Juvenil, Guillermo Narváez, sitúa el inicio en abril pasado. Los adolescentes —los tres señalados y la damnificada— participaban de actividades vinculadas con la presentación de buzos. En un descuido, la joven dejó su teléfono al alcance de sus compañeros, que ingresaron con la clave y accedieron a su contenido multimedia.
Allí habrían encontrado un video íntimo de ella con su pareja. De acuerdo con la pesquisa, los compañeros copiaron los archivos y en menos de una semana el material se viralizó hasta llegar a la propia damnificada.
Su madre, abogada, radicó la denuncia penal en junio y se constituyó como querellante. En la causa intervino la asesora de Menores, Carolina Acuña Barrionuevo. Narváez imputó a los tres estudiantes por el presunto delito de producción de representaciones de una persona menor de 18 años dedicada a actividades sexuales explícitas, en concurso real con distribución de material íntimo.
La causa que no avanza
La imputación todavía no pudo avanzar formalmente: los adolescentes no fueron indagados. El abogado defensor Luis Marcos Gandini, que representa a dos de los acusados, presentó planteos que rechazó el juez de Control de Garantías Penal Juvenil, Rodrigo Morabito, quien confirmó las actuaciones del fiscal.
Ante ese revés, la defensa apeló y ahora la Cámara de Apelación Penal Juvenil, presidida por el juez Fabricio Gershani Quesada, deberá resolver.
Narváez había pedido medidas de restricción para los imputados, pero un incidente en el trámite de la causa las dejó sin efecto. Eso permitió que los dos adolescentes implicados viajaran a Bariloche junto con la víctima. Fuentes judiciales indicaron que entre ellos no se registraron incidentes durante el egreso.
"Cada vez que tenemos la oportunidad de bardearla, la bardeamos"
En las últimas horas circuló en redes un video en el que una de las agresoras relata entre risas lo que hizo y reconoce haber usado el material íntimo para humillar a su compañera. La agresión tuvo un rasgo particular: fue ejercida entre mujeres. Según el propio relato de la joven, los varones del grupo les pidieron que pararan, pero no lo hicieron.
"Hasta que no se vació el vaso no lo dejé y la mina no hacía nada, mientras le caía todo el agua", contó la estudiante. La misma joven admitió que le cantaron insultos con referencias personales: "que se tenía que teñir el pelo, que se le marcaba la panza en las fotos".
"La mina empezó a llorar como si le hubieran matado a la madre al frente. Nosotras no parábamos, los chicos tuvieron que decirnos 'se están yendo al choto, paren'. Sí, la verdad, nos fuimos un poco al choto bardeándola con el video, pero que se cague", sentenció.
El hostigamiento siguió en el hotel. "Nos dijeron que le estaba dando un brote psicótico y yo estaba tentada porque era un mal que le estaba pasando a ella y yo lo estaba disfrutando. Cada vez que tenemos la oportunidad de bardearla, la bardeamos", admitió.
Por este hecho se abrió una segunda causa penal. Como la agresora es mayor de edad, la investiga el fuero de adultos. La asesora de Menores radicó la denuncia en representación de la víctima y el expediente pasó a la Fiscalía especializada en Ciberdelitos, a cargo de Paola González Pinto. Se ordenaron las primeras medidas, aunque la querella aún no amplió la denuncia para avanzar con otras diligencias.
Lo que hizo el colegio
Aunque las causas tomaron trascendencia pública tras la viralización del "story time", el conflicto se había iniciado en abril con la filtración y siguió con un hostigamiento sostenido que terminó en la denuncia de junio.
El Colegio Pía Didoménico sabía de la situación desde hacía meses. Sin embargo, no funcionó como ámbito de contención: mientras los alumnos sindicados seguían asistiendo a clases presenciales, a la víctima se la derivó a la modalidad virtual y quedó de hecho apartada del grupo.
Después del impacto público, el establecimiento emitió un comunicado. "Se han dispuesto medidas respecto de los estudiantes involucrados, contemplando modificaciones en la modalidad de asistencia y continuidad pedagógica, así como la desvinculación institucional según corresponda (...). Estas decisiones se adoptaron priorizando el resguardo de los derechos, la integridad y el bienestar de los integrantes de la comunidad educativa", expresaron.
Además, reafirmaron que "las situaciones de violencia y vulneración de derechos requieren intervenciones concretas y sostenidas" y que seguirán trabajando en la prevención y el respeto.
Una tercera denuncia y una casa apedreada
La violencia virtual traspasó los muros de la escuela. El 21 de octubre se radicó una tercera denuncia en la Fiscalía General: la madre de la estudiante que grabó el video jactándose del acoso denunció que personas desconocidas apedrearon su vivienda.
El ataque ocurrió después de la viralización del "story time". El Ministerio Público reúne ahora las primeras pruebas para definir la competencia del hecho: si lo investigará la justicia Penal Juvenil o la Fiscalía de Instrucción en turno.