Barceló, contra la Ley de Reiterancia: qué riesgo ve para las cárceles del Chaco
El penalista chaqueño advirtió que la nueva norma podría generar un colapso en el sistema penitenciario y anticipó que habrá presentaciones judiciales. Qué dijo sobre la “puerta giratoria” y la falta de infraestructura.
El abogado penalista Miguel Barceló salió a cuestionar la recientemente aprobada Ley de Reiterancia en el Chaco y anticipó que la reforma no terminará con la denominada “puerta giratoria”. En diálogo con Radio X5, el letrado advirtió que la nueva norma podría aumentar la cantidad de detenidos, agravar el hacinamiento carcelario y disparar una ola de planteos judiciales.
Barceló puso en duda que la modificación del Código Procesal Penal provincial logre una baja concreta de los delitos. Según su lectura, el Estado no tiene hoy la infraestructura, el personal ni los recursos para afrontar un eventual crecimiento de la población alojada en comisarías y cárceles.
“Estamos generando un problema de superpoblación carcelaria que se va a producir en los próximos meses. Antes de fin de año vamos a tener un problema grave porque no tenemos la infraestructura”, pronosticó.
“Es un maquillaje para mostrar que se está haciendo algo”
Para el penalista, la reforma es una respuesta política ante el reclamo social por la inseguridad, pero no ataca las fallas estructurales del sistema. “No va a solucionar nada. Es un maquillaje para que la gente entienda que se está haciendo algo por ella”, afirmó.
En esa línea, mencionó que otras provincias ya incorporaron la reiterancia sin resultados contundentes. “En Mendoza, Tucumán, Chubut, Formosa, Santa Fe y la Ciudad de Buenos Aires, ¿descendió el delito? No”, señaló.
La Ley de Reiterancia fue aprobada por la Cámara de Diputados del Chaco con 27 votos a favor, uno en contra y dos abstenciones. La norma obliga a considerar la existencia de múltiples procesos penales cuando se configuren los supuestos establecidos en el Código Procesal Penal.
Posibles planteos de inconstitucionalidad
Barceló sostuvo que algunos aspectos de la nueva legislación podrían entrar en tensión con la Constitución nacional, la presunción de inocencia y los tratados internacionales. Remarcó que una persona puede acumular investigaciones sin haber recibido ninguna condena y permanecer detenida mientras el Estado demora la resolución de sus expedientes.
“Usted no es responsable, yo no soy responsable de que el Estado no resuelva las causas o los procesos en tiempo y forma”, planteó. Y anticipó: “Es cuestión de tiempo para que se produzca un cuello de botella y tengamos que plantear la inconstitucionalidad. Si el Superior Tribunal dice que no, habrá que recurrir a otra instancia y ver qué se resuelve”.
Alerta por una posible utilización política
El abogado también expresó preocupación por el uso que podría hacerse de la reiterancia en casos donde existan varias denuncias, pero ninguna sentencia firme. “Cualquier ciudadano puede recibir dos o tres denuncias y después no recuperar la libertad, aunque finalmente tenga razón o resulte absuelto. Nadie le devolverá el tiempo que estuvo detenido”, afirmó.
Puso como ejemplo las denuncias surgidas en conflictos familiares y señaló que una causa abierta podría ser considerada junto con otro episodio judicial. No obstante, aclaró que la existencia de varias imputaciones no equivale automáticamente a una condena: la prisión preventiva sigue siendo una medida cautelar que debe ser solicitada, evaluada y fundamentada en cada caso concreto.
Cuestionamientos a los procedimientos policiales
Para Barceló, parte importante del problema no está en la ausencia de leyes, sino en las deficiencias que se registran durante algunos procedimientos policiales. Explicó que muchas investigaciones pierden sustento porque no se respetan los requisitos para secuestrar elementos, incorporar información de teléfonos celulares o garantizar la cadena de custodia.
“La mayor parte de esos procedimientos cae porque el funcionario policial que hace el acta o produce el secuestro lo hace mal y no cumple la ley. Son errores fundamentales y básicos”, aseguró. Como ejemplos mencionó la falta de testigos durante secuestros, declaraciones contradictorias y la incorporación irregular de evidencia digital.
“Para incorporar válidamente el contenido de un celular se deben cumplir determinados requisitos: establecer cómo se obtuvo, preservar la huella hash y realizar un acta. Si esas metodologías no se respetan, el procedimiento es inválido”, explicó.
“No hacen falta leyes más duras, sino aplicar las vigentes”
Consultado sobre qué debería hacerse para evitar que personas detenidas recuperen la libertad rápidamente, Barceló insistió en mejorar la calidad de las investigaciones y acelerar los procesos. “No hacen falta leyes más duras; tienen que aplicarse las leyes que están vigentes”, resumió.
El abogado aclaró que no pretende negar la existencia de hechos delictivos ni el reclamo social por mayor seguridad. No obstante, sostuvo que cualquier respuesta estatal debe respetar las garantías constitucionales y cumplir correctamente las reglas procesales. “El delincuente tiene que estar adentro, pero tienen que hacer bien el procedimiento y respetar la ley. Si no se respeta la Constitución ni el Código Procesal Penal, tarde o temprano todo será declarado nulo y después será responsable el Estado”, concluyó.