Bajaron a una cámara cloacal sin ningún equipo de seguridad: cuatro imputados por las muertes en Aguas del Norte
Cuatro imputados por la muerte de dos operarios de Aguas del Norte: trabajaron sin detectores de gases ni arneses en una cámara cloacal. La familia pide que no haya más víctimas por falta de seguridad.
La tragedia ocurrió el 5 de mayo en Rivadavia Banda Sur, Salta, cuando Emanuel Aguirre y Raúl Torres murieron asfixiados por gases tóxicos mientras realizaban tareas de mantenimiento cloacal. Ahora, la fiscal María Sofía Fuentes imputó a cuatro responsables de Aguas del Norte por homicidio culposo.
¿Qué falló en la seguridad?
Según la investigación, los operarios descendieron a una cámara de siete metros de profundidad sin detectores de gases, equipos de respiración autónoma, arneses ni líneas de vida. Las autopsias revelaron asfixia tóxica por sulfuro de hidrógeno, un gas letal en espacios confinados.
La Fiscalía sostiene que los trabajadores no recibieron capacitación específica y que los protocolos de seguridad no se cumplieron. Los imputados son el jefe Operativo-Supervisor, el gerente Operativo del Interior Provincial, el coordinador de Higiene y Seguridad y la responsable del Área de Higiene y Seguridad, acusados de homicidio culposo por omisión.
“Una pequeña luz” para la familia
Miguel Aguirre, padre de Emanuel, calificó la imputación como un avance, aunque pidió que la causa siga profundizándose. “Vemos una pequeña luz en este proceso”, dijo a El Tribuno, y agregó que los imputados se negaron a declarar en la audiencia.
Carmen Flores, madre del fallecido, reclamó que se investigue la organización de la cuadrilla y quiénes eran los responsables de garantizar la seguridad. “Mi hijo era plomero, pero hacía tareas de todo tipo”, señaló, exigiendo que se analice la estructura laboral.
Cambios tras la tragedia
Los padres aseguran que la ART emitió una orden interna para que ningún trabajador ingrese a cámaras cloacales sin equipo completo. “Tuvo que pasar esto para que se tomen medidas”, lamentó Miguel Aguirre, aunque denunció que aún hay operarios que trabajan sin protección en otras localidades.
“Queremos justicia, pero también que ningún trabajador más vuelva a morir por falta de condiciones”, concluyó el padre. La causa sigue en la Fiscalía de Pichanal, mientras la familia espera que se determinen todas las responsabilidades.