Axel desapareció hace seis meses y su madre apunta a tres policías: el pedido que paraliza
¿Qué pasó con Axel González? Su madre recorrió el barrio Malvinas Argentinas con folletos y una recompensa que ya llega a los 15 millones, pero el dato que más busca sigue sin aparecer.
La búsqueda de Axel González ya lleva casi medio año sin respuestas y su madre, María Gómez, decidió redoblar la apuesta. Este miércoles recorrió el barrio Malvinas Argentinas de la capital chaqueña junto a la División Búsqueda de Personas, repartió folletos entre los vecinos y dejó un mensaje desgarrador para quienes, según ella, saben qué pasó: “Que me digan si está muerto”.
La mujer explicó que no puede seguir esperando sin saber y que no acepta la idea de que el cuerpo de su hijo quede abandonado. “No puedo dejarlo tirado por ahí como un perro”, sostuvo, y remarcó que su pedido no es una especulación: “Soy realista, hace casi seis meses que no hay noticias sobre mi hijo”.
Durante la recorrida, Gómez confirmó que la recompensa para quien aporte datos certeros sobre el paradero de Axel ya alcanza los 15 millones de pesos. “No es mucho, pero es un incentivo”, afirmó ante la prensa local.
El caso que no quiere que quede en el olvido
La mujer fue clara respecto de su objetivo: “No quiero que el caso de mi hijo quede en el olvido, quiero que todo el Chaco sepa lo que le pasó a Axel”. En esa línea, apuntó directamente contra tres efectivos policiales, aunque aclaró que no generaliza: “Son tres los policías a los que yo apunto. No digo que todos los policías son malos, porque no es así”.
El pedido de Gómez a los responsables fue directo: “Digan dónde está”.
La noche en que se perdió el rastro
Axel González fue visto por última vez en la madrugada del 17 de mayo. Caminaba junto a un amigo por la zona de Fontana cuando la aparición de un patrullero lo inquietó y salió corriendo. Los agentes lo persiguieron y desde entonces no se supo más de él.
La investigación sigue abierta y la familia reclama respuestas. Mientras tanto, la madre insiste en que alguien tiene que hablar.