Ávila dice que lo peor ya pasó, pero él mismo pone la condición que nadie controla
Ávila dice que la crisis en Comodoro ya terminó, pero él mismo pone la condición que nadie controla. Y hay un detalle sobre las áreas que vendió YPF que todavía no cerró.
El diputado nacional y secretario general del sindicato petrolero, Ávila, aseguró que lo peor de la crisis que golpeó a Comodoro Rivadavia ya quedó atrás y que la actividad empieza a mostrar signos de recuperación. Según el dirigente, este año la crisis termina y el próximo será mejor para la industria, aunque él mismo admitió que todo depende de un factor que ni las empresas ni los gremios manejan: el precio del barril.
La reconstrucción, según Ávila
El sindicalista enumeró una serie de señales que, a su entender, marcan el inicio de la recuperación. Mencionó operadoras que volvieron a subir equipos y otras que están a punto de hacerlo. Entre los ejemplos concretos, habló de perforadores, workover y pulling en actividad, de una empresa que traería un perforador en los próximos quince días y de otra que ya tiene su quinto equipo arriba.
Para Ávila, esa reconstrucción ya empezó y se sostiene con hechos verificables en los yacimientos, no con promesas.
Tecnología nueva, empleo estable y un pedido a los trabajadores
La recuperación, sin embargo, llega con un cambio de fondo: la tecnología es distinta a la que se usaba antes. Ávila reconoció que la maquinaria nueva reemplaza mano de obra, pero sostuvo que quien logre entrar a trabajar tendrá empleo estable. En ese marco, les pidió a los trabajadores capacitarse en lugar de resistir las nuevas herramientas.
El dirigente también remarcó que detrás de cada operadora hay gremios de la construcción, de seguridad y de limpieza, y que por eso el costo de la crisis para la ciudad fue tan alto.
Optimismo frente al escepticismo
En Comodoro hay escepticismo sobre la velocidad de la reactivación. Ávila se mostró optimista: dijo que recorre los yacimientos, que participa de las asambleas y que habla de trabajo porque es lo que ve. Además, cuestionó a quienes, según él, se dedican a llorar en vez de trabajar.
El reparo por las áreas que vendió YPF
La contracara de su optimismo es su postura sobre cómo quedaron repartidas las áreas. Ávila planteó que YPF vendió las convencionales a empresas que invirtieron y se quedó con el no convencional. Esa discusión, anticipó, la dará dentro de su bloque.