Aumento del boleto aprobado pero no vigente: ¿cuándo se pagarán los $1.700?
El boleto urbano en San Miguel de Tucumán sigue en $1.250 pese a la aprobación del aumento a $1.700. ¿Cuándo empezará a regir y qué pasará con el transporte provincial?
El boleto urbano en San Miguel de Tucumán seguirá costando $1.250 por unos días más, a pesar de que el Concejo Deliberante ya aprobó el aumento a $1.700. La demora en el trámite legislativo y administrativo posterga la aplicación del nuevo valor, que no comenzará a regir al menos hasta el jueves o viernes de esta semana.
La suba fue aprobada el jueves pasado en una votación ajustada: nueve votos a favor y ocho en contra, en una sesión presidida por Fernando Juri. Esto representa un incremento del 36% sobre la tarifa actual.
¿Por qué no rige el nuevo precio?
El motivo principal es que la sesión en la que se trató el incremento pasó a cuarto intermedio hasta este martes. Mientras el Concejo no comunique oficialmente la sanción de la ordenanza al Departamento Ejecutivo, la intendenta Rossana Chahla no puede promulgar la norma. Fuentes oficiales confirmaron que la decisión del Ejecutivo municipal sigue siendo promulgar la ordenanza apenas llegue la notificación formal, pero eso recién podrá ocurrir cuando finalice la sesión.
Además, después de la promulgación, queda un paso más: la comunicación al Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE) para que se actualicen las validadoras de las unidades. Ese procedimiento técnico demanda algunos días, por lo que en el municipio estiman que el nuevo precio podría comenzar a cobrarse recién entre el jueves y el viernes.
Impacto en el resto del transporte provincial
La demora también frena cualquier definición sobre el resto del sistema de transporte en Tucumán. Desde el Gobierno provincial señalaron que no habrá cambios en las tarifas de los servicios interurbanos y rurales hasta que primero se concrete la aplicación del nuevo cuadro tarifario urbano en San Miguel de Tucumán. Recién después de que entre en vigencia el boleto a $1.700 en la capital se evaluará una eventual actualización de los pasajes provinciales.
El debate en el Concejo: voces a favor y en contra
El debate legislativo estuvo atravesado por la tensión entre sostener un servicio con serias deficiencias y no profundizar el impacto económico sobre los usuarios. Uno de los principales defensores del incremento fue el concejal peronista José María Franco, presidente de la comisión que analizó el expediente. El edil admitió que el aumento “duele, molesta e incomoda”, pero sostuvo que es necesario para garantizar la rentabilidad de las empresas y evitar que el servicio se detenga. “Es para sostener el servicio, no para mejorarlo”, expresó durante el debate.
Desde otros bloques también hubo coincidencias sobre la crisis estructural del transporte, aunque no todos acompañaron el incremento. El concejal de Libres del Sur, Gastón Gómez, reclamó una solución de fondo y cuestionó que la discusión vuelva a concentrarse en el precio del boleto sin avanzar en una reorganización integral del sistema. Cristian Abel, de Acción Vecinal, consideró que el valor de $1.700 era “razonable”, aunque advirtió que el aumento no resolverá por sí solo los problemas del transporte público.
Entre quienes rechazaron la suba, el radical Gustavo Cobos puso el foco en el impacto sobre los trabajadores. Señaló que, con un salario promedio de $850.000, una persona que realice dos viajes diarios gastará $74.800 por mes si el boleto llega a $1.700, lo que representa alrededor del 9% de sus ingresos. También advirtió que el impacto será mayor en los hogares donde más de un integrante deba viajar.
Por ahora, la capital tucumana mantiene una situación transitoria: el aumento está aprobado, pero aún no puede cobrarse. Hasta que concluya el trámite legislativo, se promulgue la ordenanza y SUBE actualice las validadoras, el boleto urbano seguirá costando $1.250.