Atropellaron a un jubilado y la familia apunta a un video clave que nadie miró
Una moto lo embistió, lo dejó tirado en el asfalto y se llevó el vehículo de la escena. A más de dos semanas, la familia de Armando sigue preguntando lo mismo: por qué nadie tomó los datos de los que estaban ahí.
La muerte de Armando Nicolás Quirulef, de 70 años, sigue sin respuestas firmes. Fue embestido por una moto en la madrugada del lunes 5 de octubre en la esquina de Catriel y Ruca Choroy, en el barrio Islas Malvinas de Neuquén capital, y murió dos días después. Su familia denuncia que el motociclista se fugó, que allegados al conductor destrozaron el negocio del comerciante que intentó auxiliarlo y que la Policía no identificó a nadie en el lugar.
El cruce que terminó en tragedia
Según la reconstrucción que los familiares hicieron con las cámaras de seguridad, Armando había salido de su casa cerca de las 00:15 tras una reunión familiar. Antes de cruzar esperó a que pasaran dos motos y un auto. Cuando avanzó, una tercera moto que circulaba a toda velocidad lo embistió desde la derecha.
El hombre quedó inmóvil sobre el asfalto. El conductor se levantó y se quitó el casco, mientras la moto quedaba encajada debajo de un auto rojo estacionado. Los dos motociclistas que habían pasado antes regresaron y estacionaron en la esquina.
De acuerdo con las imágenes, ninguno de los jóvenes se agachó a asistir a Armando: en cambio, empezaron a mover la moto para retirarla. Un vecino que limpiaba la vereda de enfrente se acercó, y el dueño del negocio de la esquina salió a auxiliar a la víctima mientras llamaba a la Policía.
La cachetada, el Fiat Uno y la moto que desapareció
El comerciante les pidió que esperaran la llegada de los efectivos. En medio de la discusión le dio una cachetada a uno de los jóvenes. "El hombre del negocio les decía que esperaran, que había que asistir a mi papá, que estaba tirado y que no se podían retirar la moto sin esperar la llegada de la Policía", relató Micaela, hija de la víctima.
Lejos de quedarse, los jóvenes corrieron la moto. Minutos después llegó un Fiat Uno blanco del que bajaron un hombre y una mujer que hablaron con el motociclista y, según la filmación, les hicieron gestos con los brazos para que se fueran. Los jóvenes tomaron sus cascos y se retiraron. La moto involucrada en el hecho desapareció de la escena.
Los destrozos al comercio y la llegada de la Policía
La secuencia siguió. Unas diez personas que la familia identifica como allegadas a los jóvenes llegaron al lugar y comenzaron a increpar al dueño del negocio. Según la denuncia, el comerciante les advirtió que había cámaras que registraban todo, y eso habría desatado la reacción: rompieron los vidrios e intentaron abrir la puerta mientras él se refugiaba adentro.
La Policía arribó alrededor de las 00:53, según las cámaras. Armando seguía tendido en el suelo, rodeado por un grupo de jóvenes. Los efectivos conversaron con las personas de la esquina, algunas de las cuales seguían intentando entrar al local. La ambulancia llegó unos dos minutos después y permaneció más de diez minutos en el lugar. Un policía se acercó a la puerta trasera para observar a la víctima y luego entró al negocio, donde filmó con su celular la pantalla de una computadora con las grabaciones del atropello y de los destrozos.
Una familia que se enteró por la comisaría
Beatriz, sobrina de Armando, contó que esa noche no supieron nada. Como no volvía, pensaron que se había quedado en lo de un amigo. "Mi prima me dice: '¿Sabés que no llega mi papá?'. A la mañana fuimos a buscarlo a lo de su amigo Juan, pero no estaba. Entonces se nos ocurrió ir a la Comisaría Tercera y preguntar por él", relató.
Allí les informaron que había sido trasladado al hospital Castro Rendón, adonde llegaron cerca de las 15:30. El médico les explicó que había ingresado en código rojo, inconsciente y con un fuerte golpe en la cabeza. Al volver a la comisaría, cerca de las 18, les dijeron que debían ir al área de Tránsito. "Nos dijeron que con una denuncia nos iban a dar una respuesta. Pero ¿qué íbamos a denunciar si no sabemos qué había pasado?", cuestionó Beatriz.
Buscando por su cuenta, en una verdulería de la zona supieron que enfrente le estaban colocando vidrios nuevos al comerciante agredido. El hombre les entregó las grabaciones y se ofreció a declarar como testigo. La familia las llevó en un pendrive para sumarlas a la causa.
Las críticas al operativo y el estado de la causa
Micaela apuntó contra la falta de asistencia inmediata y contra la Policía por no haber identificado a los presentes. "Primero lo choca y sus dos amigos en moto, que ya habían pasado, vuelven y lo dejan ahí tirado. Nadie lo asiste. El único que sale a ayudarlo es el dueño del negocio de la esquina, que incluso llama a la Policía", sostuvo. Y agregó: "¿Por qué no tomaron fotos, no intervinieron, no detuvieron a alguien? La Policía no toma testigos, no hace nada".
La causa está a cargo de la fiscal Guadalupe Inaudi, de la Unidad Fiscal de Homicidios, que informó que la investigación sigue en curso. El abogado Joaquín Imas, que colabora con la familia, precisó que el conductor de la moto todavía no fue identificado y que se trabaja sobre las imágenes para reconocer los rostros. También señaló que, pese a los incidentes, no se demoró a ninguna de las personas que agredieron al comerciante.
"No se llegó a identificar al autor, pero se determinó que las personas eran allegadas a uno de los motociclistas y agredieron al héroe que intenta que no se lleven la moto del lugar", dijo Imas, y agregó que "la policía interviene en medio de un intento de linchamiento, hay una persona en el suelo".
La licencia de inhumación del Ministerio de Seguridad indica que Quirulef murió el 7 de octubre a las 11:30 por "muerte encefálica". El certificado que recibieron sus familiares en la Fiscalía el 8 de octubre caratula el caso como homicidio culposo en siniestro vial.
A más de dos semanas del hecho, el reclamo sigue firme. "Si fue un accidente, cómo no se quedó a preguntarle cómo estaba, a pedir auxilio, lo dejan tirado 20 minutos hasta que viene la ambulancia que llamó el comerciante, en vez de pedir perdón se fueron", exclamó la familia. "Hace 15 días que mataron a mi padre y no tenemos información", cerraron, mientras insisten en que las grabaciones y el testimonio del comerciante son claves para reconstruir qué pasó esa madrugada.