ATE puso cifras sobre la mesa en Merlo: lo que pidió para noviembre y diciembre
¿Qué pasará en Merlo si el intendente no responde al pedido de ATE antes de noviembre? El gremio ya puso los números sobre la mesa y espera una definición.
La seccional Merlo de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) presentó una nota formal al intendente Leonardo Rodríguez con un pedido concreto: una suma fija de 100.000 pesos mensuales desde noviembre y un bono extraordinario de 500.000 pesos en diciembre para los trabajadores municipales.
El planteo no se limita a lo salarial. El gremio también exige la apertura inmediata de una mesa de negociación con representantes sindicales para discutir la situación de los empleados de la comuna.
Los tres puntos del reclamo
Según el documento que llegó al Ejecutivo municipal, la suma fija de 100.000 pesos debe incorporarse a partir de noviembre y ser adicional a los incrementos ya establecidos. El bono de 500.000 pesos, en tanto, se pagaría durante diciembre.
El tercer punto es la conformación de un ámbito de discusión paritaria con el gremio, algo que ATE viene reclamando y que hasta ahora no se habría concretado.
Desde el sindicato sostienen que los ingresos actuales no alcanzan para afrontar los gastos familiares y marcan una diferencia con los salarios de los empleados de la administración pública provincial.
El contexto provincial que presiona
El reclamo llega después de que el Gobierno de San Luis anunciara una recomposición salarial acumulada del 30% para sus trabajadores durante los primeros diez meses de 2026, tras adelantar los últimos tramos de los incrementos previstos para el segundo semestre.
Ese dato funciona como referencia para los municipales de Villa de Merlo, que quedaron fuera de esa mejora y ahora buscan equiparar la situación.
Las finanzas municipales, en la mira
La discusión salarial se da en un momento complejo para las arcas de la Municipalidad. La administración de Rodríguez presentó ante el Concejo Deliberante proyectos vinculados con la contratación de financiamiento bancario, operaciones de leasing y un acuerdo transitorio en cuenta corriente con el Banco Supervielle.
A esa situación se suman las demoras registradas durante octubre en el pago de haberes a funcionarios del gabinete y personal de planta permanente que ocupa cargos políticos, además de las dietas de los concejales.
Con ese panorama, la respuesta del Ejecutivo al pedido de ATE será clave para destrabar una discusión que recién empieza.