Ataque a tiros a un conductor de Uber en plena Independencia: la desesperada huida hasta la comisaría
Un conductor de apps de viajes recibió dos disparos mientras esperaba a una pasajera en plena Independencia. ¿Cómo logró escapar ileso de la persecución?
Un conductor de aplicaciones de viajes vivió una noche de terror en pleno centro de Santiago del Estero cuando dos desconocidos en moto le dispararon en dos oportunidades, destrozando los vidrios de su vehículo. El hecho ocurrió el jueves por la noche en inmediaciones de Independencia y Pasaje Alvear, casi en El Palomar.
Según relató el propio damnificado, quien reside en el barrio San Fernando de La Banda, los proyectiles impactaron en el auto mientras esperaba a una pasajera, y solo pudo salvarse gracias a una veloz fuga que terminó en la comisaría de calle Juncal.
Una secuencia que empezó con un viaje tranquilo
Todo comenzó cuando trasladó a una joven desde las inmediaciones del barrio Mariano Moreno hasta el barrio 8 de Abril. El viaje finalizó en Brown casi Únzaga, pero al llegar el conductor notó movimientos extraños: varias personas circulaban en motos y parecían protagonizar disturbios.
La pasajera, según su relato, le pagó 5.000 pesos por un viaje que costaba 4.400 y le dijo que no le diera el vuelto, para meterse rápido en su casa. "Había como dos banditas peleándose o algo así, porque eran motos que se cruzaban de aquí para allá, gente caminando, uno que se agachaba y buscaba piedras", contó el hombre.
Al girar por Únzaga, un grupo de personas a bordo de motos lo insultó sin motivo aparente. "Me gritan 'viejo hijo de mil puta', y no sé qué más; de la nada, pero de la nada", recordó. El conductor decidió no detenerse y siguió su camino.
El ataque frente a la distribuidora San José
A unos 300 metros, tomó un nuevo viaje en la esquina de Independencia y Pasaje Alvear, frente a la distribuidora San José. Mientras esperaba que la pasajera saliera de su casa, una moto apareció por Pasaje Alvear, dobló en contramano por Independencia y se ubicó a la altura del vehículo, del lado de la vereda de enfrente.
"Se escucha el disparo y mi vidrio revienta. Yo me agacho, meto primera, salgo y ahí la mujer grita, '¡ay!', y ahí me hacen otro tiro más", relató. La pasajera, que estaba por subir al auto, fue testigo directo del ataque.
Huida a toda velocidad y persecución
El conductor emprendió una fuga desesperada por El Palomar (calle Agustín Álvarez) y luego tomó avenida Belgrano. Por el espejo retrovisor vio que los agresores lo seguían por la mano del frente, también en contramano. "Cuando me doy cuenta, ya pasando el Regional, ellos me venían siguiendo pero por la mano del frente", detalló.
Con el temor de recibir un nuevo disparo, cruzó semáforos en rojo y llegó a la comisaría de calle Juncal a unos 100 km/h. Al ver que se dirigía a la dependencia policial, los motociclistas frenaron y se dieron a la fuga.
El conductor ingresó corriendo a la comisaría y relató lo sucedido. Una efectiva policial tomó la denuncia, mientras los sospechosos se alejaban del lugar. El vehículo terminó con dos vidrios destrozados.
"No he tenido ningún problema con nadie, ni sucedió que casi choqué a alguien. Nada de nada. Literal. Solo porque estaba ahí me han hecho dos tiros", expresó el hombre, todavía conmocionado.
Las autoridades investigan el ataque, aunque por el momento no hay detenidos. El conductor, que también trabaja como remisero, aseguró que no tenía conflictos previos con nadie y que todo ocurrió "de la nada".