Atajó tres penales en el Maracaná y lo festejó con un baile que ya es marca registrada
El arquero uruguayo se llevó el Maracaná con tres atajadas imposibles en la tanda, pero lo que más se recuerda de su noche es el festejo que hizo levantar a todo Estudiantes. Palmeiras espera en una final que ya tiene escenario confirmado.
Estudiantes de La Plata jugará la final de la Copa Libertadores y el responsable tiene nombre y apellido: Fernando Muslera. El arquero uruguayo se puso el traje de héroe en el Maracaná, contuvo tres remates en la tanda y desató un festejo que sus compañeros tardaron en poder interrumpir.
El partido había terminado 0-0 en los 90 minutos. Todo se definió desde los doce pasos, donde el Pincha se impuso 3-2 y dejó afuera a Flamengo en su propia casa, ante su gente.
Un equipo con uno menos y un arquero con seis brazos
El conjunto de Alexander "Cacique" Medina sufrió más de la cuenta. Durante buena parte del segundo tiempo jugó con un futbolista menos por la expulsión de Baltasar Rodríguez, y sostener la paridad en ese contexto parecía una misión imposible.
Muslera fue determinante para que la ilusión no se apagara. En la tanda apareció su costado más decisivo: le atajó los remates a Jorginho, Lucas Paquetá y Bruno Henrique, tres nombres de peso en un rival que estaba obligado a ganar.
El baile que todos reconocieron
Cuando contuvo el último disparo, el experimentado arquero no se quedó quieto. Celebró bailando frente al arco, con una escena que automáticamente remitió a los festejos que Emiliano "Dibu" Martínez hizo populares con la Selección argentina.
Mientras el uruguayo disfrutaba, sus compañeros corrieron desde la mitad de la cancha para abrazarlo. La clasificación estaba consumada y el abrazo se demoró lo que tardaron en llegar.
La final ya tiene fecha, rival y escenario
Estudiantes se metió en la definición continental y ahora piensa en Palmeiras, el rival brasileño que buscará arrebatarle el título.
La gran final se disputará el sábado 28 de noviembre de 2026, a partido único. El escenario designado por la Conmebol es el histórico Estadio Centenario de Montevideo, Uruguay, un recinto neutral para ambos equipos.