Atacó a su expareja con un cuchillo y ahora un jurado decide su futuro
La Justicia ya había ordenado que no se acercaran, pero ella igual la buscó. ¿Qué fue lo que encontraron los investigadores que complicó su versión?
Este lunes comenzó en Villa María el juicio con jurado popular contra Rosana Maricel Videla, la mujer de 56 años acusada de intentar matar a su expareja en la localidad de Ticino. La imputada enfrenta cargos por tentativa de homicidio calificada por el vínculo y alevosía, además de desobediencia a la autoridad.
El debate está a cargo de la Cámara del Crimen de Villa María, con la magistrada Edith Lezama de Pereyra al frente del tribunal, acompañada por los vocales Eve Flores y Félix Martínez.
Cómo fue el ataque
Según la acusación, el hecho ocurrió la mañana del 26 de febrero de 2025 en Ticino. Sergio Mugica, quien había mantenido una relación con Videla durante 17 años, fue interceptado por la mujer y recibió una herida de arma blanca en el cuello.
Tras la agresión, Mugica logró avisar a una sobrina y recibió los primeros auxilios de un tractorista que pasaba por el lugar. Por la gravedad de la lesión, fue trasladado de urgencia al dispensario local y luego derivado al Hospital Regional Pasteur de Villa María, donde lograron estabilizarlo. Videla fue aprehendida por la policía en la localidad de Los Cisnes.
Lo que agrava el caso es que, antes del ataque, la Justicia había ordenado la exclusión del hogar y una restricción recíproca de acercamiento, tras una denuncia por violencia de género presentada en enero de ese año. A pesar de la medida, los registros telefónicos revelaron que Videla realizó 180 llamadas al damnificado en las semanas previas al hecho.
Qué dijo la acusada
En la primera audiencia, Videla declaró ante el tribunal pero se negó a responder preguntas. Explicó que el acercamiento se debió a reclamos por deudas impagas y aseguró que la lesión se produjo durante un forcejeo defensivo, negando haber querido matar a Mugica.
El fiscal de Cámara, Francisco Márquez, ratificó la calificación legal y adelantó que pedirá una pena de 10 años de prisión efectiva. En tanto, la defensora oficial Ivana Castoldi sostuvo que no hay pruebas objetivas suficientes más allá del testimonio del denunciante.
Mugica, que hoy vive en Bell Ville, declaró sobre cómo ocurrieron los hechos y expresó que “solo quiere hacer su vida tranquilo y que ella haga la suya”.
Para este martes está previsto que se realicen los alegatos de las partes, la última palabra de la imputada y la deliberación del jurado popular para definir el veredicto.