Atacaron a tres policías federales en Villa Banana: quiénes son los dos detenidos y el vínculo con un prófugo narco
Dos detenidos, un prófugo y una banda que reemplazó al ‘Sapo’ Saravia. ¿Qué pasó esa noche en Villa Banana?
Una emboscada en Villa Banana dejó un policía federal muerto y otro gravemente herido. Este lunes, en los Tribunales Federales de Rosario, los fiscales imputaron a Luis Miguel Muñoz (42) y Mario Ezequiel “Costra” Peralta (25) como integrantes de la banda del prófugo Eduardo Muñoz, señalado como el nuevo líder narco del barrio. El juez Eduardo Rodrigues Da Cruz les dictó prisión preventiva por un año.
¿Cómo fue el ataque?
El jueves por la noche, tres agentes de la PFA —sin uniforme ni chalecos— ingresaron a Villa Banana por orden de sus superiores. Al ser detectados, un grupo comenzó a silbar y alertar. Según la acusación, al menos diez personas los rodearon y, tras una discusión, los expulsaron a tiros en la calle Gutenberg, antes de llegar a 27 de Febrero.
Tres balazos en la espalda mataron al tucumano Rodolfo Manfredi (30). Otros dos impactos dejaron en terapia intensiva al santiagueño Emilio Gómez Villafañe. El tercer agente, Ricardo Barrios, resultó ileso. Los fiscales aseguraron que Manfredi y Gómez Villafañe repelieron el ataque e hirieron a Luis Muñoz, quien recibió dos disparos en la espalda y el brazo izquierdo.
¿Quiénes son los detenidos?
Luis Muñoz es hermano del prófugo Eduardo Muñoz, cuñado de Dalmacio “Sapo” Saravia y ex convicto por narcotráfico. La banda sería una “readecuación” de la del “Sapo”, y Eduardo Muñoz gestionaría los negocios criminales. Los imputados cumplían funciones de “soldaditos armados” y fraccionamiento de droga.
A Costra Peralta se le imputa además haber robado la pistola reglamentaria y el celular de Manfredi cuando cayó muerto, por lo que sumó una acusación por encubrimiento agravado.
¿Qué pruebas hay?
En un allanamiento en una vivienda precaria de Gutenberg entre Gálvez y 27 de Febrero —a metros del ataque— se secuestraron 358 dosis de cocaína (98 gramos), tres bolsas con 89 gramos de cocaína y tres armas: dos revólveres calibre .44 y .22 y una pistola calibre .22. La Fiscalía también señaló que la banda amenazaba a vecinos para controlar el narcomenudeo.
La defensa de Muñoz intentó despegarlo argumentando que no tenía antecedentes penales y que fue una víctima más. El dermotest no arrojó resultados determinantes, según reconocieron los fiscales. Sin embargo, el juez consideró la gravedad de los hechos y las evidencias, y dictó la prisión preventiva por un año.