Asumió el nuevo presidente de Aysam y ya habla de lo que nadie quiere escuchar en Guaymallén
A dos días de asumir, Darío Hernández habló de los desbordes cloacales que complican a Guaymallén y de la reunión que mantuvo con un intendente. Pero cuando le preguntaron por la imputación de la gestión anterior, eligió una respuesta que llama la atención.
Darío Hernández quedó al frente de Agua y Saneamiento Mendoza (Aysam) tras la renuncia de Humberto Mingorance y, a solo dos días de asumir, puso el foco en uno de los temas que más incomoda: las respuestas ante las emergencias cloacales y la coordinación con los municipios.
La renuncia de Mingorance se había presentado el martes 20 de octubre. Hernández, que ya trabajaba dentro de la empresa y había participado en la elaboración de planes estratégicos y en la búsqueda de financiamiento, ahora tiene la responsabilidad de conducirla.
Guaymallén, el epicentro de los reclamos
Uno de los ejes centrales de la entrevista que dio en el programa A pesar de las llamas, conducido por Marcelo Arce en Radio Post, fue la situación de Guaymallén. Las últimas lluvias provocaron nuevos desbordes cloacales en distintas calles de ese departamento, e incluso el ingreso de líquidos a algunas viviendas.
Frente a ese escenario, el nuevo titular de Aysam contó que mantuvo una reunión con el intendente Marcos Calvente para coordinar las respuestas ante este tipo de episodios y aceitar el vínculo entre los equipos técnicos de la empresa y del municipio.
Hernández reconoció que la empresa necesita mejorar la comunicación con las comunas. Hasta ahora, explicó, buena parte de los reclamos llega a través del centro de atención telefónica, desde donde se organizan las intervenciones.
"La propuesta es aprovechar también la información que reciben los municipios mediante sus redes territoriales para identificar los problemas y acelerar la llegada de las cuadrillas", planteó.
En esa línea, defendió las inversiones de los últimos años, aunque admitió que los mecanismos de comunicación deben mejorar para responder con mayor rapidez a los reclamos y evitar que los desbordes terminen afectando a los vecinos.
"Tenemos que tener planes de contingencia, los tenemos, los estamos revisando y los estamos articulando", sostuvo.
Obras: lo que avanza y lo que falta
Respecto a las obras, Hernández señaló que el colector de la calle Tirasso, en Guaymallén, está en proceso de reconstrucción y que su finalización permitirá aliviar la situación. Aunque aclaró que esa intervención no resolverá todos los problemas del departamento.
También mencionó otros colectores que necesitan renovación, como los vinculados a las zonas de Victoria y Profesor Mathus. Mientras avanzan las soluciones estructurales, remarcó que "será necesario mantener planes de contingencia para responder a los desbordes".
Otro de los puntos que abordó Arce durante la entrevista fue la conexión de desagües pluviales domiciliarios a la red cloacal, una práctica que puede agravar los desbordes durante las tormentas. Para Hernández, esas conexiones también implican una responsabilidad de los vecinos, ya que las redes cloacales no están diseñadas para recibir grandes volúmenes de agua de lluvia.
Según detalló, durante uno de los últimos episodios se registró un caudal de precipitaciones un 24% superior al normal, lo que incrementó la presión sobre el sistema.
Ante los cuestionamientos sobre la necesidad de que la empresa mejore su propia infraestructura, el presidente de Aysam sostuvo que la responsabilidad es compartida y volvió a defender las inversiones que se vienen ejecutando.
Un diagnóstico con problemas históricos
Al hacer un balance del estado de la empresa, Hernández afirmó que recibió una estructura con problemas históricos de financiamiento e infraestructura, aunque destacó que en los últimos años se concretaron inversiones importantes.
Según indicó, actualmente hay obras en marcha por unos 300 millones de dólares, distribuidas en 30 proyectos. A eso se suma un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para financiar otros 150 millones de dólares en trabajos.
Entre las obras que mencionó, destacó la ampliación y modernización de la planta depuradora de Paramillos, realizada entre 2016 y 2017 con una inversión aproximada de 35 millones de dólares. También se refirió a la construcción de plantas depuradoras en Rivadavia y San Carlos, a los trabajos en General Alvear y a los proyectos previstos para Lavalle.
Hernández explicó que la estrategia de saneamiento contempla primero la construcción y ampliación de plantas depuradoras y luego el desarrollo de colectores y redes que permitan transportar los líquidos cloacales hasta esas instalaciones.
La imputación judicial y la mirada sobre la gestión anterior
Durante la entrevista, Hernández también fue consultado por la imputación judicial vinculada con hechos ocurridos durante la gestión anterior, entre ellos el manejo de líquidos cloacales y la rotura de un canal de riego.
El funcionario sostuvo que la situación debe analizarse en su contexto técnico y señaló que la imputación está en manos de la Justicia. En particular, defendió las decisiones que se adoptaron frente a una emergencia en la que, según explicó, un colector deteriorado generó dificultades para transportar los líquidos y no permitía implementar un sistema de derivación convencional.
Ante los cuestionamientos sobre la duración de los problemas, reconoció la necesidad de avanzar con soluciones estructurales y anunció que ya se licitó un colector aliviador de aproximadamente tres kilómetros, cuya ejecución demandaría entre ocho y nueve meses.
También mencionó un proyecto de mayor envergadura, con una inversión estimada en 30 millones de dólares, para construir un gran colector que permita conducir los líquidos cloacales hacia el norte.
El nuevo presidente de Aysam aseguró que su gestión buscará avanzar con esas obras y mejorar la coordinación con los organismos y municipios involucrados. En el corto plazo, el desafío será responder a las emergencias mientras se ejecutan las intervenciones necesarias para reducir los desbordes.