El lunes 2 de noviembre no es feriado, pero hay dos ámbitos de Catamarca que sí paran: quiénes quedan alcanzados por el asueto y quiénes tendrán que cumplir horario igual.
La Municipalidad de San Fernando del Valle de Catamarca y el Poder Judicial dispusieron asueto para el lunes 2 de noviembre por el Día de los Fieles Difuntos, pero la medida no alcanza a todos. La administración provincial, en cambio, seguirá funcionando con normalidad.
La decisión del municipio capitalino quedó plasmada en el Decreto Nº 2923/2026, que lleva las firmas del intendente Gustavo Saadi y del secretario de Gabinete y Modernización, Mariano Rosales. El texto abarca al personal de la administración pública municipal y también al Sistema Educativo Municipal, en todos sus niveles.
Entre los argumentos que sostienen la medida, el decreto menciona la voluntad de que los trabajadores puedan participar de las actividades previstas para recordar y homenajear a sus seres queridos fallecidos.
Los servicios que no se detienen
El asueto no implica que la ciudad quede paralizada. Según lo establecido, las áreas que prestan servicios esenciales deberán sostener su funcionamiento habitual y tomar las previsiones necesarias para garantizar la continuidad durante toda la jornada.
En el ámbito judicial, el Poder Judicial de Catamarca también resolvió el asueto para ese lunes. De acuerdo con lo informado por la institución, la medida se enmarca en el Anexo I de la Acordada Nº 4714/2024 y contempla la suspensión de los términos procesales en todas las circunscripciones judiciales de la provincia.
Qué pasa con la Provincia
Los empleados de la administración pública provincial, por ahora, no cuentan con una disposición similar: hasta el momento no se anunció asueto para ese sector, por lo que deberán cumplir con sus tareas habituales.
Vale aclarar un punto que suele generar confusiones: el lunes no es feriado. Se trata de una jornada de asueto limitada a los ámbitos alcanzados por estas disposiciones. Por eso, la decisión del municipio y del Poder Judicial no supone una suspensión general de actividades ni se traslada de manera automática al sector privado, que mantendrá su actividad según sus propias reglas.