Así es la única fábrica del país que funciona dentro de una cárcel y que visitó Ulpiano Suarez
¿Sabías que hay una fábrica que funciona dentro de una cárcel? Ulpiano Suarez la visitó y conoció el modelo que combina trabajo y reinserción.
El intendente de la Ciudad, Ulpiano Suarez, recorrió la planta de Suavipack, ubicada en el Complejo Penitenciario Almafuerte I, y conoció el funcionamiento de la única fábrica industrial del país que opera dentro de un establecimiento penitenciario. La visita permitió observar de cerca un modelo que combina producción, capacitación y reinserción social.
Durante el recorrido, Suarez estuvo acompañado por la secretaria de Desarrollo Económico y Turismo, Yamila Meljim; autoridades del Servicio Penitenciario de Mendoza y Geo Riveros, responsable de Suavipack. Juntos recorrieron las líneas de producción y dialogaron sobre el impacto de esta articulación público-privada en la generación de empleo y formación laboral.
¿Qué produce Suavipack?
En la planta se elaboran papel higiénico, toallitas descartables y servilletas. Cuenta con cuatro líneas continuas de producción, donde más de 25 personas privadas de libertad trabajan diariamente. La fábrica prevé ampliar su capacidad productiva mediante la incorporación de nuevas maquinarias.
El municipio de la Ciudad es uno de los clientes más importantes de Suavipack: sus productos se utilizan en distintas dependencias municipales. Pero más allá del consumo, la comuna busca acompañar este modelo que promueve el desarrollo económico con impacto social.
Capacitación y reinserción
Además del trabajo diario, los internos acceden a capacitaciones y formación certificada, adquiriendo conocimientos técnicos y hábitos laborales que mejoran sus posibilidades de inserción una vez recuperada la libertad. Desde el Servicio Penitenciario destacan que estas iniciativas contribuyen a la resocialización y a la disminución de la reincidencia.
La Unidad de Producción Penitenciaria (UPP) del Servicio Penitenciario de Mendoza cumple un rol clave en el desarrollo de estas políticas, impulsando la adquisición de oficios y competencias laborales.
Actualmente, Mendoza cuenta con más de 7.500 personas privadas de libertad, de las cuales aproximadamente 2.000 participan en programas de capacitación y más de 238 trabajan en empresas privadas instaladas en establecimientos penitenciarios.