Así es el taller que transforma la vida de los chicos con diabetes en Tucumán
¿Cómo hacen en un hospital de Tucumán para que los chicos con diabetes no falten a sus controles? La respuesta incluye juegos, medallas y mucha contención.
El Servicio de Endocrinología del Hospital de Niños puso en marcha una nueva edición de su taller mensual para pacientes con diabetes. Más de 60 personas participaron de una jornada que combinó educación, juegos y contención.
La propuesta, que se realiza desde hace varios años, busca generar un espacio de aprendizaje y acompañamiento para niños, adolescentes y sus familias. La doctora María Silvia Ginés, jefa del servicio, explicó que el objetivo es “incentivar, mediante juegos, la educación diabetológica, contener a los pacientes y lograr que puedan integrarse a una comunidad donde el nexo entre todos es el diagnóstico”.
Los talleres convocan a pacientes de todas las edades, desde bebés hasta jóvenes de 18, 19 y 20 años. Muchos de ellos, aunque ya se atienden en hospitales de adultos, mantienen el vínculo con el equipo que los acompañó durante la infancia. “Tenemos pacientes desde muy chiquitos, de apenas meses de vida, y también jóvenes que siguen viniendo junto a sus familias porque sienten que este sigue siendo su lugar”, señaló Ginés.
¿Qué se aprende en estos encuentros?
Además del seguimiento médico habitual, durante los talleres se abordan aspectos fundamentales del tratamiento: el uso correcto de la insulina, el monitoreo de la glucemia mediante sensores o controles capilares, y la importancia de la alimentación saludable. El equipo interdisciplinario incluye una psicóloga, nutricionistas y educadores especializados en diabetes.
En esta oportunidad, la jornada tuvo una temática inspirada en el Mundial de fútbol, bajo el nombre “La Escaloneta de la Salud”. Incluyó un “Escape Room” adaptado, donde los participantes resolvieron desafíos relacionados con el cuidado de la diabetes mediante juegos y trabajo en equipo. “Siempre tratamos de innovar y hacer actividades que llamen la atención de los chicos para que quieran volver. Todos participaron, aprendieron y, como todos fueron ganadores, recibieron una medalla y distintos obsequios”, comentó la endocrinóloga.
Ginés remarcó que estos espacios permiten reforzar conocimientos, resolver dudas y generar una red de apoyo entre familias que atraviesan la misma realidad, promoviendo una mejor adherencia al tratamiento y un abordaje integral de la diabetes infantil.