Así es el detrás de escena de la Fiesta del Poncho: parrilleros, trapitos y playas que mueven la economía informal
¿Sabés qué pasa afuera de la Fiesta del Poncho? Playas de estacionamiento, parrilleros al paso y trapitos que no dan abasto. Conocé los precios y las historias de los que viven el evento desde la vereda.
Mientras el predio ferial de Catamarca se prepara para recibir a más de 100.000 personas por día, los alrededores ya viven su propia fiesta. Desde las 13.30, trabajadores informales se instalan para aprovechar el caudal de visitantes que supera las expectativas.
Playas de estacionamiento: precios que van de 4.000 a 6.000 pesos
Susana y su marido son parte de esta economía. A dos cuadras del nuevo Portón 4, ofrecen estacionamiento a 4.000 pesos la estadía. "Hasta que la playa no quede vacía, no nos retiramos", afirma ella, y cuenta que se quedan hasta la 1 de la madrugada, mientras otros cierran a las 21.30. El espacio se lo prestó un vecino del barrio y es un ingreso extra durante sus vacaciones.
Los valores varían según la distancia: 4.000 pesos en las playas más alejadas, 5.000 en otras del mismo sector y 6.000 el precio acordado para los autos más cercanos. Las motos pagan 4.000. Además, en las cuadras aledañas a la Avenida Recalde, los trapitos cuidan vehículos a voluntad. Marcos y Pedro, dos de ellos, trabajan desde 2020 en la misma parada frente al Portón 4 y destacan la mejora en la organización del tránsito.
Juan Oliveira: el rey de la parrilla en los accesos
Uno de los personajes más pintorescos es Juan Oliveira, que se autodenomina "el número uno de la parrilla en Catamarca". Su puesto está estratégicamente ubicado sobre uno de los nuevos accesos. En nueve días, su equipo —integrado por sus hijas, su yerno y colaboradores— despacha entre 20 y 30 kilos de chorizo, unos 10 matambres, 6 o 7 vacíos y entre 80 y 100 tortillas por tarde. Los precios van de 7.000 pesos el chorizo a 8.000 el matambré, la bondiola o el vacío, con descuentos para jubilados y personal del medio.
El movimiento se intensifica recién pasadas las 17.30. Antes, el ritmo es tranquilo: parrillas que calientan, playeros que acomodan conos y familias que llegan temprano para almorzar. A las 14 abren los pabellones y a las 15 arranca la programación en los escenarios del mercado cultural, con la conga como cierre y el Chaqueño Palavecino anunciado para la jornada final.
Turistas de todo el país: de San Isidro a Miraflores
Entre los visitantes, una familia de San Isidro, Buenos Aires, pasó casi un mes y medio en Catamarca visitando a su hija, que se radicó hace tres años. "Están muy sorprendidos, re grande, re lindo todo", contó Ana Lía, la hija, que trabaja como feriante en la carpa del Ministerio de Desarrollo Social. Su madre, Claudia, destacó la tranquilidad y la seguridad como lo que más la sorprendió respecto a Buenos Aires.
Un colectivo de Miraflores descargó decenas de pasajeros en el Portón 4, reflejo de la nueva logística para descomprimir el tránsito. La habilitación de ese ingreso permitió organizar mejor la circulación de líneas de larga distancia y colectivos urbanos. La edición 2025 busca superar el récord de 1.400.000 visitantes del año anterior, y con el clima acompañando —cielo despejado, sin viento y buena temperatura— las condiciones estaban dadas para un anteúltimo día a pleno.