Archivan la causa de las valijas VIP: por qué nadie sabrá qué había adentro
Si viajás en avión, tu equipaje pasa por escáner. El de este vuelo privado, no. La Justicia acaba de tomar una decisión que deja el caso en pausa y sin respuestas.
La investigación por el ingreso de diez valijas sin control a Aeroparque en un vuelo privado quedó archivada. La decisión la tomó el juez Pablo Yadarola, que mañana asumirá en un tribunal clave de Comodoro Py, pero en su juzgado aclaran que no se trata de un cierre definitivo: "No es un cierre, es una pausa", advirtieron.
El archivo se apoya en un obstáculo técnico: no se pudo determinar con quién habló la pasajera Laura Belén Arrieta al bajar del avión. Sin ese dato, no se puede sostener una imputación por el presunto trato preferencial, aunque quedó probado que los controles se evitaron de forma irregular.
En el juzgado explicaron que esta medida "no es lo mismo que un sobreseimiento" y que la causa puede reactivarse en cuanto llegue información nueva, sin que un fiscal tenga que pedirlo de nuevo. Por eso, aclaran, la investigación queda en espera.
La respuesta de Estados Unidos, la clave pendiente
El juzgado sigue esperando una respuesta de las autoridades de Estados Unidos sobre el origen del vuelo, la ruta, los pasajeros y el equipaje. Ese pedido de cooperación internacional sigue sin contestar, y desde el juzgado remarcan que, apenas llegue esa información o cualquier otro dato relevante, la causa se reactiva.
Además, Yadarola pidió investigar a los funcionarios aduaneros que dejaron pasar a la pasajera y a la tripulación sin control, por un posible incumplimiento de sus deberes, y le exigió a la Aduana rediseñar el protocolo de controles para vuelos privados.
Qué se sabe del caso
El caso se destapó el 26 de febrero de 2025, cuando Arrieta, ejecutiva de OCP TECH y figura del CPAC Argentina, llegó a Aeroparque en un avión privado de Royal Class, empresa del magnate Leonardo Scatturice. Junto a ella viajaban los pilotos Juan Pablo Pinto y José Luis Donato Bresciano.
Las cámaras mostraron que las diez valijas pasaron sin pasar por los escáneres, y que la vicejefa de la Aduana, Silvana Abalsamo de Silva, hizo un gesto de "siga, siga" para que la tripulación evitara los controles. Las imágenes, publicadas por TN en agosto, contradijeron las versiones oficiales que negaban cualquier irregularidad.
Ni Abalsamo ni la empleada Cintia Cali declararon ante la Justicia porque, según fuentes judiciales, "podrían revestir la calidad de imputadas". En el sumario administrativo, ambas encuadraron su accionar en un proceso de selectividad propio de su función.
La llamada que no se pudo rastrear
La sospecha de una llamada para autorizar el paso irregular surgió de un policía aeropuertario, que contó que vio a Arrieta pasarle su celular a Cali mientras hablaba con alguien "de arriba". Pero el peritaje telefónico no encontró llamadas ni SMS de la red tradicional durante la permanencia en la aerostación.
Sí se registraron 15 usos de datos móviles, pero es técnicamente imposible determinar si correspondieron a llamadas por aplicaciones como WhatsApp o Telegram. El sistema solo guarda sesiones de datos IP genéricas, sin identificar contenido ni destinatario.
El piloto Pinto se presentó espontáneamente ante el juez y aseguró que la mayoría de las valijas eran suyas, mostrando facturas de compra. Pero las imágenes muestran que Arrieta se retiró con más de una valija, algo que contradice su versión.
La causa, mientras tanto, queda archivada, a la espera de que algún dato nuevo permita reabrirla. La pregunta que quedó sin respuesta sigue siendo: ¿quién dio la orden para que las valijas pasaran sin control?