Aramco movió u$s2.600 millones: adentro del acuerdo, el activo que se queda Arabia Saudita
Aramco puso u$s2.600 millones sobre la mesa y se quedó con casi la mitad de una empresa que fundó Arabia Saudita hace apenas meses. El detalle que explica por qué el petróleo ya no alcanza...
Aramco, el gigante petrolero de Arabia Saudita, dio un paso que redefine su perfil de negocio: compró el 49% de Humain, la tecnológica respaldada por el Estado saudí, por unos u$s2.600 millones en efectivo más la transferencia de activos de inteligencia artificial, computación y tecnología digital. El anuncio lo hicieron la propia petrolera y el Fondo de Inversión Pública (PIF), el fondo soberano que se queda con el 51% restante.
La operación se canalizó a través de una subsidiaria controlada en su totalidad por Aramco. El desembolso en efectivo se completará a lo largo de 2026 y ronda los 9.900 millones de riales saudíes.
Qué es Humain, la empresa que se queda con Aramco
Fundada en mayo de 2025, Humain no es un jugador menor: desarrolla un ecosistema que cubre varias capas de la industria de la inteligencia artificial. Su portafolio incluye centros de datos de última generación, infraestructura de computación de alto rendimiento, plataformas de nube, modelos avanzados y soluciones para empresas y organismos públicos.
Uno de sus desarrollos más visibles es ALLaM, un modelo de lenguaje multimodal en árabe pensado para procesar y generar contenidos en ese idioma. La ambición declarada de la compañía es convertirse en un actor global del sector tecnológico, y el respaldo de Aramco apunta justamente a acelerar esa expansión internacional.
3 gigavatios para 2030: el objetivo que explica la compra
Entre las metas centrales de Humain figura desplegar una capacidad de 3 gigavatios en centros de datos dedicados a inteligencia artificial para 2030. El plan busca responder al crecimiento de la demanda de potencia informática en Medio Oriente y en otros mercados, y a la vez posicionar a Arabia Saudita como exportador de infraestructura y servicios tecnológicos.
Para Aramco, el movimiento tiene una lógica doble. Por un lado, se sube al negocio de la inteligencia artificial; por el otro, prevé usar la infraestructura de Humain para incorporar estas herramientas a sus operaciones globales, mejorar procesos y desarrollar nuevas aplicaciones industriales.
Su presidente ejecutivo, Amin H. Nasser, aportó un dato que dimensiona la apuesta: desde 2023 la compañía generó u$s11.300 millones en valor asociado a sus inversiones tecnológicas, con una contribución significativa de las soluciones de inteligencia artificial.
La estrategia de fondo: salir de la dependencia del petróleo
La adquisición encaja en el plan de diversificación económica de Arabia Saudita, que busca reducir su dependencia histórica de los hidrocarburos y abrir nuevos sectores productivos. Con el respaldo financiero del PIF y la entrada de Aramco en el capital, Humain intentará ampliar capacidades, atraer inversiones y competir en un mercado internacional donde la infraestructura informática, los centros de datos y los modelos de inteligencia artificial concentran cada vez más capital.