Aprendió a pilotar un helicóptero por amor y ejecutó la fuga más audaz de la historia
¿Una mujer sin experiencia en aviación logró lo que ningún guionista imaginó? La historia de Nadine Vaujour, que aprendió a pilotar un helicóptero por amor y protagonizó la fuga más increíble de Francia.
Hace 40 años, un hombre logró lo impensable: escapar de una prisión de máxima seguridad en París a bordo de un helicóptero. Pero el verdadero secreto no era el vehículo, sino quien lo manejaba. Nadine Vaujour, una ama de casa sin experiencia previa, se convirtió en la piloto de la fuga más espectacular del siglo XX.
Michel Vaujour era un delincuente habitual, condenado por robo a mano armada e intento de homicidio. Tras múltiples fugas creativas —desde moldes de jabón para llaves hasta armas falsas—, fue enviado a La Santé, una de las cárceles más seguras de Francia. Allí, bajo vigilancia constante, parecía imposible que volviera a escapar.
Pero Nadine no se rindió. Sin conocimientos de aviación, se inscribió en un curso de helicópteros cinco meses antes del 26 de mayo de 1986. Obtuvo la licencia con 58 puntos sobre 60, la calificación más alta de su promoción. Luego alquiló la misma nave varias veces con identidad falsa para no levantar sospechas.
El día del escape, Michel y un cómplice simularon tener granadas (que en realidad eran frutas pintadas) y corrieron hacia el techo. Nadine sobrevoló la prisión, desoyó advertencias y lanzó una soga. Michel se colgó de un patín mientras el cómplice se rindió. Aterrizaron en una cancha de fútbol cercana y huyeron en un auto.
La policía halló el helicóptero vacío, pero el dueño de la agencia reveló que la piloto era una mujer. Nadine fue identificada como la esposa del fugitivo. Había planeado todo: cambiar las patentes, ocultar a sus hijos y desaparecer sin dejar rastro.
Sin embargo, cuatro meses después, Michel intentó robar un banco y recibió un disparo en la cabeza. Quedó parapléjico. Nadine fue arrestada y condenada a 14 meses de prisión, pero salió para dar a luz a su tercer hijo. La pareja se separó años después. Michel pasó 27 años en prisión (17 en aislamiento) y luego se dedicó a escribir guiones. Nadine estudió Derecho y defiende los derechos de los presos.
Desde entonces, al menos cinco fugas en helicóptero han ocurrido en Francia, la última en 2018, cuando Redoine Faid repitió la hazaña.