Apple dijo durante 15 años que nunca lo haría: la MacBook Pro que cambia todo ya tiene precio
Durante años la firma defendió el teclado y el trackpad como la única forma de usar una Mac. Ahora presentó el modelo táctil que tanto criticó, con precios que arrancan en u$s2.899 y una fecha de llegada a las tiendas.
Durante más de una década, Apple sostuvo que tocar la pantalla de una notebook era un error de diseño. Ese discurso acaba de quedar atrás: la compañía presentó su primera MacBook Pro con pantalla táctil, una definición que sus propios directivos habían cuestionado públicamente en el pasado.
La presentación oficial se realizó el 28 de octubre en el marco del encuentro Pro and Tell, en Los Ángeles, y puso fin a años de rumores sobre la posibilidad de sumar esta función a las computadoras de la marca.
Cuándo se puede comprar y cuándo llega a las tiendas
La preventa arrancó ese mismo miércoles por la tienda online de Apple y su aplicación oficial, con disponibilidad inicial en 30 países y regiones, entre ellos Estados Unidos.
El desembarco en los locales está previsto para el viernes 6 de noviembre, la misma fecha en que comenzarán las entregas a quienes ya reservaron el equipo.
Esas fechas corresponden al mercado estadounidense y a los países incluidos en el lanzamiento inicial. En Argentina todavía no hay una fecha confirmada: habrá que esperar novedades de los distribuidores autorizados.
La pantalla: OLED en tándem y 2.000 nits de brillo
El corazón del cambio está en la pantalla PROLED XDR, que utiliza tecnología OLED en tándem. El sistema combina varias capas para mejorar brillo, contraste y reproducción de color, con una calidad pensada para profesionales del diseño y la edición audiovisual.
Sus números más destacados:
Brillo máximo: hasta 2.000 nits, tanto en HDR como en SDR.
Contraste: relación de 10.000.000:1, con negros más profundos.
Frecuencia de actualización: hasta 120 Hz gracias a ProMotion.
Colores: compatibilidad con P3 y Adobe RGB.
Tamaños: versiones de 14,2 y 16,3 pulgadas.
La verdadera novedad, sin embargo, es la interacción directa con macOS. Los usuarios podrán ampliar fotografías con los dedos, recorrer páginas web, arrastrar archivos y ordenar ventanas con gestos táctiles.
El sensor está integrado en el propio panel, lo que reduce el tiempo de respuesta. Apple también rediseñó la bisagra para evitar movimientos incómodos al presionar la superficie.
El sistema operativo suma adaptaciones específicas: algunos controles agrandan su tamaño al tocarlos para facilitar la selección, y varias aplicaciones interpretan los gestos como clics convencionales.
Otro agregado llamativo es la Dynamic Island, conocida por su presencia en los iPhone, que ahora permite consultar notificaciones, controlar funciones y acceder a herramientas del sistema desde la parte superior de la pantalla.
Todo funciona con los procesadores M5 Pro y M5 Max, con una autonomía anunciada de hasta 24 horas y configuraciones que pueden llegar a los 128 GB de memoria unificada.
Cuánto cuesta, versión por versión
El nuevo modelo llega con precios altos, incluso para los estándares de Apple. La compañía reservó esta tecnología para sus portátiles profesionales de 14 y 16 pulgadas, con distintas opciones de procesador.
Los valores oficiales de lanzamiento en Estados Unidos:
MacBook Pro 14 pulgadas con M5 Pro: desde u$s2.899
MacBook Pro 16 pulgadas con M5 Pro: desde u$s3.399
MacBook Pro 14 pulgadas con M5 Max: desde u$s4.499
MacBook Pro 16 pulgadas con M5 Max: desde u$s4.799
Son los importes de las configuraciones iniciales. Sumar memoria, almacenamiento o determinadas opciones de pantalla puede elevar bastante el costo final.
También hay descuentos educativos para estudiantes y docentes que cumplan los requisitos de la marca: en la variante más económica, el precio promocional estadounidense arranca en u$s2.749.
Para Argentina no hay todavía una lista de precios locales confirmada. Los valores en dólares sirven como referencia internacional, pero no contemplan costos de importación ni márgenes comerciales que puedan aplicarse en el país.
Por qué Apple cambió de opinión
La resistencia a esta tecnología viene de lejos. En 2010, Steve Jobs cuestionó las pantallas táctiles verticales porque consideraba que mantener los brazos levantados durante períodos prolongados resultaba incómodo y agotador.
La postura sobrevivió a su muerte. En 2018, Craig Federighi, responsable de ingeniería de software, volvió a señalar los problemas ergonómicos de tocar una pantalla mientras se usa una notebook.
Incluso John Ternus, actual director ejecutivo de Apple, defendía años atrás la separación entre las Mac y los iPad: para la compañía, cada dispositivo tenía una forma de interacción específica que no convenía modificar.
¿Qué cambió? La evolución de los componentes fue determinante. Los nuevos paneles OLED, los procesadores propios y las mejoras en macOS permitieron incorporar controles táctiles sin aumentar el grosor ni el peso del equipo.
También influyó el comportamiento de los consumidores. Una generación acostumbrada a usar celulares y tablets empezó a pedir funciones similares en sus computadoras, sobre todo entre los profesionales jóvenes que trabajan con herramientas creativas.
Apple mantiene el teclado y el trackpad como controles principales. La interacción con los dedos aparece como una alternativa para determinadas tareas, sin convertir la MacBook Pro en una tablet ni abandonar su formato habitual.
La decisión también implica admitir algo que sus competidores vienen demostrando hace tiempo: una pantalla táctil puede ser útil en una notebook. Después de más de una década de resistencia, la compañía finalmente la incorporó, aunque lo hizo en uno de los modelos más caros de su catálogo.