Apple batió récords de ventas, pero en Wall Street le dieron la espalda: la razón está en los chips
Apple cerró un trimestre con ventas récord y ganancias por encima de lo esperado, pero sus Cedears cayeron igual. La razón no está en lo que ya pasó: los inversores miran un costo que la empresa ya anticipó que seguirá subiendo.
Apple acaba de cerrar un trimestre con números que superaron todas las previsiones de Wall Street. Sin embargo, sus acciones y sus Cedears que cotizan en Buenos Aires retrocedieron cerca del 2% en la rueda del martes. La paradoja tiene una explicación concreta: el mercado no mira solo lo que pasó, sino lo que viene.
La tecnológica de Cupertino informó ingresos por u$s114.500 millones en el cuarto trimestre de su ejercicio fiscal 2026, que terminó el 26 de septiembre. La cifra representó un salto interanual del 12% y quedó por encima de los u$s113.400 millones que proyectaba el consenso.
La ganancia por acción diluida también sorprendió: u$s2,10 contra los u$s1,99 que esperaban los analistas.
Los récords que no alcanzaron
El desempeño de los negocios centrales mostró solidez. Las ventas del iPhone marcaron un récord para un trimestre de septiembre, y la división de Servicios facturó u$s31.600 millones, su mejor marca histórica.
En el acumulado del ejercicio fiscal, Apple reunió ingresos por u$s479.000 millones, con un crecimiento de doble dígito en la ganancia por acción.
Con esos números sobre la mesa, la caída de la acción desconcierta a primera vista. Pero los inversores ya tienen la vista puesta en el trimestre que terminará en diciembre.
El encarecimiento de las memorias, el punto débil
La compañía anticipó que su margen bruto se ubicará entre 45% y 46% en el trimestre en curso. Esa proyección queda por debajo del 47,9% registrado en el período recién informado y también del 46,9% que estimaban los analistas.
El motivo: los chips de memoria cuestan cada vez más y Apple necesita comprarlos para fabricar sus dispositivos. Hasta ahora la empresa había logrado amortiguar el golpe con inventarios adquiridos a precios más bajos, pero esa ventaja empezará a diluirse.
John Ternus, quien presentó sus primeros resultados como CEO tras reemplazar a Tim Cook, calificó el escenario de precios de las memorias como "sin precedentes". Además, advirtió que las presiones sobre los costos podrían prolongarse más allá del trimestre navideño.
A ese frente se suma otro: los gastos que demanda el desarrollo de nuevas funciones de inteligencia artificial, en especial la renovación de Siri. Esa apuesta exige inversiones adicionales y todavía no genera una aceleración de ingresos suficiente para compensarlas.
Servicios pierde velocidad
El segundo factor que inquietó a los inversores fue la desaceleración de Servicios, uno de los segmentos más rentables por sus altos márgenes y sus ingresos recurrentes.
Apple proyectó que esta unidad crecerá entre 8% y 9% en el trimestre actual, por debajo del 9,8% que mostró en septiembre. Las perspectivas reflejan dificultades con licencias de terceros y movimientos del tipo de cambio.
La señal es sensible porque Servicios funciona como contrapeso de los costos de fabricación del hardware. Si ese negocio pierde ritmo, la compañía tendrá menos margen para absorber el encarecimiento de sus componentes sin que los resultados se resientan.
La apuesta tecnológica exige inversiones adicionales y todavía no genera una aceleración suficientemente clara de los ingresos que permita compensar esos desembolsos.