Aparecen de la nada: los microbasurales que resisten a la limpieza municipal en Formosa
¿Sabías que en Formosa hay más de 115 microbasurales que reaparecen como por arte de magia? La directora ambiental revela qué pasa cuando cae la noche y cómo operan los camiones clandestinos.
En Formosa, la batalla contra los microbasurales parece no tener fin. Más de 115 puntos críticos de acumulación de residuos fluctúan por la ciudad, y muchos reaparecen apenas horas después de ser limpiados. La directora del Área Técnica Ambiental municipal, Clara Mancebo, reveló en una entrevista radial cómo operan los inspectores, qué detectaron en operativos nocturnos y por qué el problema va más allá de la basura.
¿Qué encontraron los inspectores en 120 días de patrullaje?
El cuerpo especializado de inspección ambiental lleva unos 120 días en funcionamiento. En ese tiempo, realizaron 196 recorridos por toda la ciudad, atendiendo denuncias vecinales, identificando focos de contaminación y labrando actas de infracción. Sin embargo, la reincidencia es el principal dolor de cabeza.
“Hemos erradicado 12 basurales en conjunto con otras áreas del municipio. Nosotros decimos que están erradicados cuando pasa un mes y no volvieron a aparecer. Pero tenemos una cantidad de microbasurales bastante elevada: identificamos 115 en la ciudad que fluctúan”, explicó Mancebo.
La basura que aparece de madrugada: ¿de dónde sale?
Uno de los hallazgos más llamativos es la aparición repentina de grandes volúmenes de desechos en zonas residenciales durante la noche. Los vecinos denuncian que el municipio limpia y al otro día el basural está otra vez. “Es basura que viene de afuera, no sabemos de dónde la traen. Un vecino tira dos o tres bolsitas, pero aparece una cantidad inconmensurable de residuos que no justifica que tres cuadras hayan tirado todo durante la noche”, detalló la funcionaria.
Las investigaciones apuntan a vehículos privados que operan sin permiso. Se identificaron camiones de una empresa constructora arrojando restos de poda en un predio abandonado del Circuito 5. “Se les hizo el acta de infracción a dos vehículos identificados y ratificados”, confirmó Mancebo, y aclaró que esos transportes nunca solicitaron la habilitación correspondiente.
Chatarreros, desagües tapados y el riesgo de las adicciones
El problema no se limita a los escombros. Los chatarreros informales, que recorren la ciudad ofreciendo comprar heladeras y lavarropas en desuso, terminan arrojando los restos en cualquier lugar. Durante las tareas de contingencia por el fenómeno de El Niño, se encontraron restos de electrodomésticos en los desagües primarios, afectando el drenaje.
“Son personas que andan con altavoces en sus camionetas, no están registradas en ningún lugar y se les hizo multas, pero son vehículos de afuera que no pagan impuestos ni aportan nada, generando desperdicios que ocasionan serios problemas en los desagües”, puntualizó Mancebo.
En cuanto a los carreros, la funcionaria diferenció dos casos registrados que reciclan cartón y PET de manera formal, y un emprendimiento de recuperación de aceite de cocina usado. Sin embargo, advirtió que la problemática general de los carreros está atravesada por adicciones y alcoholismo, lo que pone en riesgo a los inspectores. “No somos un cuerpo de policía y se pone en riesgo la integridad física de los inspectores”, alertó.
El llamado a la comunidad y el Plan Bio
Mancebo pidió a los vecinos que no cedan ante amenazas de recolectores informales y que denuncien a la policía. “Detectamos que muchos vecinos dicen: ‘Si no le doy mi bolsita, me amenaza con que me va a robar’. Les pedimos que llamen a la policía cuando pasa esto”, exhortó.
Finalmente, destacó la importancia del Plan Bio y la corresponsabilidad ciudadana. “Está comprobado científicamente que cuando la comunidad ve un lugar destruido lo destruye peor, y cuando lo ve cuidado lo cuida más. Esto no lo hace el servicio de la municipalidad solo; requiere el acompañamiento del vecino”, concluyó.

