Aparece una ballena sin vida en la playa: por qué a veces se entierra y no se retira
Un especialista explicó qué se hace cuando una ballena aparece sin vida en la costa de Puerto Madryn. En playas urbanas el cuerpo se retira, pero en sectores como Playa Paraná o Cerro Avanzado hay una razón de peso para enterrarlo en el lugar.
Cuando un ejemplar de ballena franca austral aparece sin vida en las costas de Puerto Madryn, se activa un protocolo con dos frentes: el monitoreo sanitario para tomar muestras y el retiro o disposición final del cuerpo, que queda en manos de la Municipalidad a través de la Secretaría de Ecología y Protección Ambiental.
Víctor Fratto, especialista en manejo de fauna silvestre y biodiversidad, detalló cómo se procede en cada caso y aclaró que los cuerpos se entierran entre una y 24 horas después de la aparición, y que su descomposición devuelve nutrientes al ecosistema marino.
Muestras que dependen del estado del animal
Los integrantes del Programa de Monitoreo Sanitario de la Ballena Franca Austral toman medidas y recolectan muestras siempre que el estado del ejemplar lo permita. Cuando el cuerpo está muy descompuesto, algunos análisis dejan de ser viables, explicó Fratto.
Razones sanitarias: el riesgo para las personas
La decisión de retirar una ballena responde principalmente a motivos sanitarios vinculados con las personas. En playas urbanas y de circulación habitual, un animal en descomposición genera incomodidad y puede ser riesgoso si la gente se acerca a tocarlo.
En cambio, en sectores alejados o de difícil acceso, como Playa Paraná y Cerro Avanzado, el traslado puede volverse imposible por las características del terreno y el tamaño del ejemplar. En esos casos se opta por enterrarlo en las cercanías, siempre que se puedan establecer las condiciones ambientales adecuadas.
Los líquidos de la descomposición y el impacto real
Sobre los líquidos que pueden liberarse durante la descomposición de los cuerpos enterrados, Fratto explicó que se trata de un proceso normal asociado a la degradación de la grasa y la acumulación de gases. Aseguró que el volumen que puede llegar al mar es insignificante frente a la cantidad de agua del Golfo Nuevo y que no representa un impacto ambiental significativo.
La diferencia con 2023 y 2024
El especialista comparó la situación actual con la de 2023 y 2024. En aquellos períodos, los vientos arrastraron muchos ejemplares muertos hacia Península Valdés y playas de difícil acceso, por lo que la población tuvo menos contacto visual con los cuerpos en descomposición.
Fratto también recordó que la descomposición es un proceso natural que puede generar nuevos hábitats marinos: cuando los restos quedan sumergidos, los esqueletos pueden favorecer la formación de arrecifes.
