Aparece un enjambre de abejas en tu casa: el error que casi todos cometen antes de llamar a Bomberos
Todos creen que hay que hacer humo apenas ven abejas. El especialista jujeño Marcelo Benítez lo desmintió: en ninguno de los casos se arranca así, y hay una situación en la que directamente no hay que intervenir. ¿Sabés cuál es?
Un especialista jujeño en sanidad apícola advirtió que la reacción más común de los vecinos ante la llegada de abejas es, en realidad, la menos indicada. Marcelo Benítez explicó cómo distinguir un enjambre de paso de un panal ya instalado y en qué casos hay que pedir intervención.
El humo aparece casi por reflejo cuando alguien ve abejas cerca de su casa. Sin embargo, Benítez fue tajante: en ninguno de los escenarios habituales esa debería ser la primera medida.
“Está en el conocimiento cotidiano del ciudadano que si ven llegar un enjambre tienen que hacer humo. O si están metidos en alguna cavidad, en algún medidor de agua, de gas, también tienen que hacer lo mismo y es todo lo contrario. En ninguno de los casos se inicia haciendo humo”, sostuvo el especialista.
Enjambre de paso: esperar y dar espacio
Cuando las abejas llegan agrupadas y se posan en un árbol, una medianera o incluso en el suelo, están descansando durante su recorrido. Según las condiciones del día y la temperatura, necesitan hidratarse y alimentarse antes de seguir viaje.
La recomendación en ese caso es simple: mantener distancia, no intentar ahuyentarlas y, sobre todo, evitar que los chicos se acerquen.
“Lo mejor que podemos hacer como comunidad es observar esta situación, darle su espacio, no acercarse y cuidar a los niños que no se acerquen y no hagan alguna travesura. Es cuestión de tiempo, esperar y que ellas van a seguir su camino”, indicó Benítez.
El especialista remarcó además que un enjambre en movimiento no es agresivo y no debe ser eliminado. En general, si no encuentran un lugar donde instalarse, las abejas continúan su recorrido dentro de las siguientes 24 a 72 horas.
Panal instalado: cambia todo
La situación es distinta cuando las abejas ya se metieron en una cavidad, un árbol o un medidor, construyeron un panal y empezaron a acumular miel. En ese momento su comportamiento se vuelve defensivo y la espera ya no sirve como estrategia.
Lo que corresponde es llamar a una persona capacitada para que haga un trasiego: retirar el panal y trasladar la colonia a otro sitio.
“Directamente se saca todo el panal y se lo mete en una cajita para llevarlo y reubicarlo en otro lugar”, detalló Benítez.
Ese traslado, además, permite conservar la colonia para que un apicultor pueda aprovecharla en lugar de eliminarla.
Cuándo intervienen Defensa Civil y Bomberos
Benítez contó que actualmente trabaja junto con Defensa Civil y que ya existe un protocolo de acción para responder ante distintas situaciones. La prioridad son los espacios públicos y las escuelas, donde el riesgo es mayor. En otros casos, en cambio, se puede evaluar y esperar.
El especialista pidió no llamar a los servicios de emergencia por situaciones que no lo justifican.
“No se puede estar llamando también a Defensa Civil o a los bomberos por una avispa o dos avispas, que es lo que está pasando”, expresó.
Beniítez destacó la tarea que realizan Defensa Civil y el Cuerpo de Bomberos y subrayó la importancia de que los vecinos sepan reconocer cuándo hace falta asistencia y cuándo no.