Antu González vuelve a Rocamora para la Liga Femenina: el desafío que enfrenta tras ser madre
La referente del básquet entrerriano vuelve al club de Concepción del Uruguay después de ser madre por segunda vez. En una entrevista, contó cómo fue el proceso de decisión y qué lugar ocupa su familia en este nuevo ciclo.
Antu González volverá a vestir la camiseta de Tomás de Rocamora para disputar la próxima Liga Femenina, en un regreso que llega apenas tres meses después del nacimiento de su hijo Piero. La jugadora, emblema del básquet entrerriano, confirmó su retorno en diálogo con El Once Deportivo, donde repasó su historia con el club, el legado familiar y los objetivos que se plantea para esta nueva etapa.
La basquetbolista no disputará la actual Liga Provincial porque el certamen ya estaba en marcha cuando definió su vuelta. "Voy a jugar solamente la Liga porque la Liga Provincial ya está en competencia y tenía que estar en lista de buena fe. No me tenía tanta fe para volver, así que por eso no estaba dentro de la lista", explicó.
Un regreso pensado paso a paso
La decisión de retornar no fue inmediata. Durante el embarazo, González mantuvo abierta la posibilidad de volver, aunque sin convertirla en una obligación. "Siempre estuvo la duda, porque uno entiende que las ganas siempre están de seguir, de volver, pero tenemos que ver la realidad que nos toca", señaló.
Una vez nacido Piero, comenzó a sumarse de a poco a los entrenamientos. "Yo ya le había pedido a Sabri, cuando las chicas estaban entrenando para la Liga Provincial, si me podía ir sumando de a poquito", contó sobre el diálogo con la entrenadora Sabrina Ceballos, quien le respondió: "Amiga, cuando vos quieras volver, las puertas están abiertas siempre".
Una vida atravesada por Rocamora
La historia de Antu no puede separarse del club. Su padre, Mario González, fue una figura emblemática de la institución, y su madre también estuvo vinculada al deporte. A 11 años de la muerte de su papá, la jugadora aseguró que su presencia sigue viva: "Entrar al club y ver su camiseta colgada ahí también nos genera recordarlo y tenerlo siempre presente".
González, que es una de seis hermanos, creció dentro de la institución. "Papá y mamá vivieron mucho tiempo en el club, muchísimo, y nosotros estuvimos ahí todo el tiempo", recordó, y consideró que su permanencia es una forma de devolverle al club lo recibido.
El recuerdo de la Liga Sudamericana
Entre los momentos más destacados de su carrera, González eligió la participación de Rocamora en la Liga Sudamericana. "Si bien no pudimos jugar en nuestra cancha, sí en la ciudad y representando a Rocamora y a la provincia. Para nosotros fue increíble", afirmó.
"Jugar una Liga Sudamericana en casa, con los afectos, con la familia, con los amigos que puedan ir a apoyarte y que la provincia entera también se cope en eso es impagable", agregó.
Más de 200 partidos y una Liga que creció
La trayectoria de González superó los 200 encuentros en la competencia nacional, la mayoría con Rocamora. También destacó el crecimiento del básquet femenino: "Nuestra primera Liga creo que fue con seis equipos u ocho, y hoy pensar en 25 equipos es como: 'Wow, cuánto ha crecido el básquet argentino'".
Además, ponderó el trabajo de las inferiores del club, que hoy se refleja en un plantel con edad promedio de 18 o 19 años. "El club hace años que está trabajando en las inferiores. Eso hace que las chicas se fogueen mucho antes", sostuvo.
El objetivo: llegar a los playoffs
La próxima Liga Femenina comenzará en octubre. González afirmó que el objetivo colectivo es claro: "Siempre nuestro objetivo es el playoff". Y consideró que el equipo llega mejor que la temporada pasada: "Las chicas ya tienen mucho más rodaje, están con más confianza".
En lo personal, el primer desafío será reencontrarse dentro de la cancha. "Primero, encontrarme a mí misma otra vez en la cancha, entendiendo que no es fácil aceptar mi nuevo cuerpo", explicó. Su rol, sin embargo, irá más allá de lo deportivo: "Tratar de llegar un poquito más, quizás no solo como jugadora, sino como persona también".
Finalmente, González agradeció a su familia y al club. "Yo no podría jugar al básquet si no tengo una red de contención al costado", dijo, y valoró el esfuerzo de quienes trabajan ad honorem en la institución: "Que el club apueste a nosotras hoy es impagable".