Antes que el cemento, la comida: el discurso que encendió la campaña en Añatuya
¿Cemento o comida? El intendente de Añatuya lanzó una frase que divide aguas a días de las elecciones. Conocé los detalles del discurso que marcó la campaña.
El intendente de Añatuya y candidato a la reelección, Julio Ernesto Castro, lanzó un mensaje que sacudió la recta final de la campaña municipal: “Primero hay que llenar el estómago de la gente; los baches después se arreglan”. En un acto cargado de contenido político, el jefe comunal fijó sus prioridades de cara a las elecciones del 2 de agosto.
Frente a vecinos y militantes, Castro aseguró que su gestión continuará mejorando calles, pero dejó claro que existen urgencias que no pueden esperar. “Quizás demoremos un poquito porque hay otras prioridades, porque hay otras necesidades. La gente necesita comer, necesita vestirse y nosotros tenemos que ayudarla”, expresó.
Una cita que cruzó la grieta
En un gesto poco habitual, el peronista Castro recordó una frase del radical Raúl Alfonsín: “Como decía un radical: con la democracia se come, se educa y se cura. Era la verdad”. A partir de allí, reivindicó los tres pilares del justicialismo: justicia social, soberanía política e independencia económica.
“La justicia social, la soberanía política y la independencia económica son los tres pilares del peronismo”, remarcó.
“Voten por ustedes”
El intendente evitó pedir el voto de manera directa. “No venimos a pedirles el voto, sino a decirles que voten por ustedes. Votarnos a nosotros es votar por ustedes porque somos los únicos capaces de sostener el trabajo, la salud y el equilibrio fiscal para seguir haciendo obras con recursos propios”, afirmó.
Destacó que el municipio mantiene sus cuentas equilibradas, lo que permite financiar obras sin comprometer las finanzas comunales.
El desafío a la oposición
Castro también apuntó contra sus rivales electorales. “Quiero que me digan qué van a hacer con la salud, con la educación, con la comunidad, con los planes de mejoramiento barrial y con toda nuestra gente que todos los días golpea las puertas pidiendo ayuda para satisfacer necesidades básicas”, cuestionó.
En ese marco, responsabilizó al Gobierno nacional por el deterioro social y la pérdida de programas y recursos que afectan a las familias.
La metáfora del bache
El momento de mayor impacto llegó cuando Castro comparó una calle rota con el hambre. “Después que digan que hay un bache roto o una calle rota. Ese bache se arregla con ripio o con un poco de cemento. Pero el bache que le están dejando en el estómago, en la salud y en el cerebro a cada uno de ustedes, ese bache no tiene solución”, sentenció.
La frase sintetizó el eje de su campaña: un gobierno debe priorizar a las personas antes que las obras de impacto visual.
En la recta final hacia los comicios del domingo, Castro dejó planteada una definición que busca instalar como eje del debate político en Añatuya: antes que el cemento, la prioridad debe ser la gente.