Años anotadas para una casa, pero quedan afuera del sorteo: el reclamo que llegó al Ipav
Mujeres que llevan más de diez años anotadas para una casa social se plantaron frente al Ipav: dicen que el sorteo las deja afuera y que ya no pueden seguir pagando alquiler. Qué respondió el organismo.
Un grupo de familias santarroseñas se concentró esta mañana frente a la sede del Instituto Provincial Autárquico de la Vivienda (Ipav) para exigir que se les adjudiquen viviendas sociales de forma directa. En la mayoría de los casos son mujeres solas con hijos, que alquilan y llevan años inscriptas en el registro provincial.
Las manifestantes sostienen que el sistema de sorteo las deja afuera sistemáticamente, pese a que su situación habitacional es crítica. Piden una solución concreta y que las autoridades visiten los hogares para constatar las condiciones en que viven.
El Ipav ratificó los sorteos
Días atrás, la presidenta del organismo, Erica Riboyra, había anticipado que la modalidad de adjudicación seguirá siendo por sorteo y no discrecional. "Sé que detrás de cada familia que se acerca al Ipav hay una historia, una necesidad y muchas veces años de espera. Sé lo que significa pagar un alquiler, sostener una familia y vivir con la incertidumbre de no saber cuándo llegará la posibilidad de tener una casa propia", expresó la funcionaria.
Riboyra informó que en Santa Rosa hay más de 2.500 familias inscriptas y en condiciones de participar del sorteo. "Cada una tiene su historia y sus necesidades. Y justamente por eso, el acceso a una vivienda no puede depender de quién reclama más fuerte, de quién dice ser representante o de quién logra mayor visibilidad", sostuvo.
La funcionaria defendió el mecanismo: "El sistema de adjudicación de viviendas es absolutamente público y transparente y destierra cualquier tipo de dudas respecto de posibles arbitrariedades o injusticias en la entrega de las viviendas".
Voces de una espera que no termina
Entre las manifestantes hay mujeres que llevan más de una década anotadas, que destinan gran parte de sus ingresos al alquiler y que tienen familiares con problemas de salud o discapacidad. Una de ellas contó que está inscripta desde 2012 y que ni siquiera entra en el sorteo porque sus hijos ya son grandes.
Otra madre señaló que alquila desde hace cinco años y que, pese a haber participado de los sorteos, nunca fue beneficiada. "Yo necesito la casa", reclamó.
Una tercera vecina pidió que las autoridades visiten su vivienda para comprobar las condiciones en que vive. "Hace una semana y media que tengo los nenes con broncoespasmo y quiero una casa apta para ellos, no quiero alquilar más", fue otra de las voces que se escuchó en la manifestación.
(Foto gentileza Mauro Monteiro)