Añatuya se cansó: el día que la ciudad quedó seca destapó todo lo que nadie quiere reconocer
Los vecinos de Añatuya llevan meses reclamando por calles inundadas y caños rotos. Cuando el servicio de agua se cortó dos días, la ciudad quedó seca y una pregunta empezó a circular con fuerza: ¿de dónde sale el agua que inunda todo?
Los vecinos de Añatuya llevan meses conviviendo con calles anegadas, veredas destruidas y olor a agua estancada, mientras la empresa Aguas de Santiago y el Ente Regulador (ERSAC) siguen sin dar respuestas a los reclamos del Municipio, las escuelas y las instituciones intermedias.
La gota que colmó la paciencia fue una prueba que nadie esperaba: cuando el suministro de agua se cortó durante dos días enteros en toda la ciudad, Añatuya amaneció seca. Ni una calle inundada, ni un charco. La postal que los vecinos esperan todos los días apareció por primera vez en meses.
Para los habitantes, esa imagen desmiente de un solo golpe la versión oficial que atribuía las inundaciones a "napas" o a "pérdidas particulares". Si el agua que corre por el asfalto no es de red, ¿por qué desapareció cuando se cortó el servicio?
Reclamos que se acumulan sin respuesta
El Municipio presentó notas. Los vecinos acercaron fotos y videos. Las escuelas que tienen su frente convertido en un pantano también reclamaron. Se acumularon expedientes. Del otro lado, según denuncian, solo hay silencio: Aguas de Santiago no contesta y el ERSAC, el ente que debería controlar, sancionar e intimar a la empresa, no aparece.
Los caños rotos llevan meses perdiendo miles de litros de agua potable. El Ente Regulador, encargado de hacer cumplir las normas y obligar a la empresa a invertir en la ciudad, no atiende, no controla y no regula, según el reclamo de los damnificados.
Calles que se rompen por el agua, no por el tránsito
El deterioro de las calles ya no se explica por el uso vehicular. El agua de red corre por debajo del asfalto, lo socava y termina destruyendo veredas y espacios públicos. Los vecinos pagan de su bolsillo los arreglos de las veredas que la propia empresa daña con sus pérdidas.
El hartazgo es generalizado. Añatuya pide caños que no pierdan, que Aguas de Santiago se haga cargo de una vez y que el ERSAC defienda a la gente. Hasta ahora, la respuesta sigue siendo el silencio.
Caños rotos, ciudad inundada y un silencio que indigna: Aguas de Santiago y el Ersac, no dan respuestas ante el reclamo de todo Añatuya pic.twitter.com/tnMqinX58l
— Nuevo Diario Web (@nuevodiarioweb) September 20, 2026
Caños rotos, ciudad inundada y un silencio que indigna: Aguas de Santiago y el Ersac, no dan respuestas ante el reclamo de todo Añatuya pic.twitter.com/tnMqinX58l
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