Añatuya: la joven acusada de lastimar a su bebé rompió el silencio y denuncia violencia extrema
La joven de 21 años acusada de lesionar a su bebé en Añatuya rompió el silencio. ¿Qué hay detrás de la denuncia? Su versión de los hechos y las acusaciones de violencia extrema.
Una joven de 21 años, denunciada por su pareja por haber lesionado a su bebé de cuatro meses, decidió contar su versión de los hechos y negó rotundamente las acusaciones. La mujer asegura que fue víctima de violencia física y psicológica durante un año y que su expareja le arrebató a su hija.
Todo comenzó cuando el hombre, identificado como Junco, de 26 años, la denunció en la comisaría por un supuesto episodio de violencia contra la pequeña. Según su relato, la madre habría arrojado a la bebé dentro de un automóvil durante una discusión, por celos. La causa fue caratulada como “lesiones leves calificadas” y la fiscal Cecilia Rimini dispuso que la niña quedara provisoriamente al cuidado del padre.
Sin embargo, la joven sostiene que esa versión es falsa y que fue construida para justificar la separación de su hija. En su testimonio, relata una jornada de pesadilla que terminó con ella golpeada y sin su bebé.
El relato de la joven
Según su testimonio, los hechos ocurrieron durante un encuentro familiar. La mujer le pidió a Junco que cuidara a la bebé mientras ella se bañaba, pero la situación se tornó violenta rápidamente. El hombre comenzó a insultarla y amenazarla, y durante el viaje en automóvil la agredió físicamente: golpes en la cabeza, tirones de cabello y una cachetada.
La joven asegura que Junco estaba bajo los efectos del alcohol y la cocaína. En determinado momento, la llevó a la casa de una de sus hermanas, donde la violencia continuó. Allí, siempre según su versión, el hombre le pidió a su hermana que la agrediera y ella fue golpeada nuevamente mientras tenía a su bebé en brazos.
“Yo solo quería a mi hija”
El momento más desesperante ocurrió cuando las hermanas de su expareja le quitaron a la bebé. La joven intentó recuperarla, pero no pudo. Terminó alejándose a pie, mientras el hombre se marchaba en el automóvil. “Yo solo quería a mi hija”, relata, y asegura que corrió hasta encontrar un lugar donde esconderse antes de regresar a su domicilio.
Familiares y una amiga intentaron después averiguar dónde estaba la pequeña.
Una denuncia que, según ella, fue una mentira
La joven afirma que la acusación en su contra fue armada para que la niña quedara con el padre. Cuando sus familiares llegaron a la casa de Junco, les dijeron que ella había amenazado con matar a la bebé. La mujer niega todo y asegura que se trató de una mentira.
Además, sostiene que cuando llegó a la comisaría, su expareja y una de sus hermanas ya estaban allí haciendo la denuncia.
Denuncia un año de violencia
La mujer asegura que viene sufriendo violencia desde hace aproximadamente un año, incluso durante el embarazo. Dice que recibió amenazas contra ella y su familia, y que su expareja tendría antecedentes: una denuncia de una expareja en 2024 que derivó en detención, y otra de una de sus hermanas en 2025.
Estos antecedentes deberán ser verificados en los registros correspondientes. La justicia ahora deberá determinar qué ocurrió realmente y las responsabilidades, mientras la bebé permanece bajo análisis judicial.