Amigo de Barrelier y Melisa habla por primera vez y revela un detalle clave en la casa de Cofico
Un testigo clave rompió el silencio y reveló un detalle que notó al volver a la casa de Barrelier. Además, anticipó que habría 13 detenciones en la causa. ¿Qué más dijo?
Un testigo, amigo tanto de Claudio Barrelier como de Melisa Herrera, madre de Agostina Vega, rompió el silencio y aportó datos cruciales al expediente del fiscal Gustavo Garzón. Entre sus declaraciones, destacó un elemento que le llamó la atención al regresar a la vivienda del barrio Cofico, donde residía desde hacía 20 días. Además, anticipó que, según información de su defensor, se producirían 13 detenciones en las próximas horas.
El hombre relató que el sábado estuvo con sus dos amigos en la cancha donde juega al fútbol Barrelier, junto a los hijos de Melisa. “Melisa me comentó que la nena se había ido y estaba esperando que volviera. Más tarde me vuelve a llamar con desesperación, yo cerré el negocio y salimos a buscar a Agostina”, contó. El testigo explicó que vivía en la casa de Barrelier a cambio de aportar alimentos.
¿Qué ocurrió la noche del sábado?
Según su testimonio, la última comunicación con Barrelier fue a la 1 de la madrugada del sábado, cuando, según las pericias, ocurrió el femicidio. En ese intercambio, Barrelier “le dijo que estaba recostado en la casa”. Además, detalló que se enteraron después de que Barrelier “había estado con Agostina”, algo que inicialmente desconocían.
El domingo, el testigo volvió a la casa de Barrelier desde las 11 de la mañana hasta las 3 de la tarde, y luego fue a la casa de la madre de Agostina. Allí notó algo extraño: “Había una frazada blanca que yo no tenía en el momento que me retiré el sábado a la mañana. Me la pusieron diciendo que era por si tenía frío”, reveló.
La dinámica en la vivienda
El testigo precisó que en la casa vivían la mujer de Claudio, su hija, Claudio, y una pareja de amigos en la planta alta. Reconoció que se consumían drogas en el lugar y que los demás habitantes no ingresaban a la habitación de Barrelier. Sobre el baño, donde se presume ocurrió el desmembramiento, indicó que había uno en la cocina y otro en otra parte de la vivienda. Además, Barrelier solía poner música en el living, lo que dificultaba escuchar lo que sucedía en otras áreas.
En cuanto a la relación entre Claudio y Agostina, dijo que “nunca los vi teniendo una relación muy cercana ni conversando”, pero le llamó la atención que la adolescente le pidiera el número de teléfono a Claudio, quien no se lo dio.
Antecedentes y amenazas
Sobre una denuncia previa de privación ilegal de la libertad en la misma casa, el testigo indicó que Barrelier le contó “otra versión”, afirmando que “le quisieron hacer una cama y no les salió” y que por eso estaba en libertad. El testigo se enteró del asesinato por los medios y solo habló con la mujer de Barrelier tras la detención para preguntarle cómo estaba.
También denunció amenazas de la policía: “Me dijeron que yo era el cómplice de Claudio, que iba a estar con una condena de más de 20 años de por vida, que le dijera lo que sabía”.
“Yo no hice nada, lo único que hice es ingresar a la casa el día domingo sin saber lo que estaba sucediendo”, defendió su inocencia tras declarar tres veces ante la Justicia.