Alumnos sanjuaninos cantaron el himno sin decir una palabra y sorprendieron a todos
Parecía un concurso más, pero los chicos del Colegio Provincial de Chimbas se llevaron el primer premio de “Señas que Unen” y ahora quieren que la lengua de señas llegue a las primarias. ¿Qué pasará con las escuelas que quedaron afuera?
El Colegio Provincial de Chimbas se quedó con el primer premio del concurso “Señas que Unen”, una propuesta que invitó a estudiantes de secundaria de toda la provincia a interpretar el Himno Nacional Argentino en Lengua de Señas Argentina (LSA).
El segundo puesto fue para la Escuela Valle Grande y el tercero para la Escuela Augusto Pulenta. También recibieron una mención especial la Escuela Secundaria Carlos Pellegrini y la Escuela Secundaria Hipólito Yrigoyen. La iniciativa buscó promover la inclusión, la empatía y el acercamiento a la comunidad sorda.
Producciones audiovisuales y jurados con oído atento
Cada institución participante presentó una producción audiovisual en la que sus alumnos interpretaron el himno en LSA. En diálogo con Radio Mil20, Valeria Corti, directora de la Subcomisión de Intérpretes de Lengua de Señas, contó que el proyecto fue pensado “con mucho amor y cariño sobre la lengua de señas” y lo definió como una experiencia con foco en la inclusión, la empatía y la sensibilidad de los jóvenes del nivel secundario.
Según explicó Corti, todas las escuelas recibieron una mención especial por el trabajo realizado. Se valoraron el trabajo en equipo, la coordinación, el compromiso y el respeto con el que los estudiantes abordaron la propuesta.
Un premio que enseña
Los tres primeros puestos obtuvieron como premio la posibilidad de realizar un curso básico de LSA. La coordinación con los directivos de cada institución definirá días y horarios de capacitación.
Desde la Subcomisión de Intérpretes y la Asociación de Sordos plantean que “Señas que Unen” pueda continuar el próximo año y extenderse a las escuelas primarias. Corti sostuvo que el objetivo es que toda la comunidad sanjuanina pueda estar incluida y contar con herramientas para una comunicación “justa y clara” con la comunidad sorda. La organización también remarcó que el aprendizaje requiere práctica sostenida para conservar los conocimientos adquiridos.
La primera edición cerró con el reconocimiento a las instituciones participantes y con la posibilidad de ampliar la experiencia a otros niveles educativos. La continuidad del programa y su eventual llegada a las primarias quedan sujetas a la planificación del próximo ciclo lectivo.