Una docente de Formación Ética, un profe de Educación Física y una mamá coincidieron en la EDIRO: la bici nueva llega con una materia pendiente que muchos chicos todavía no aprueban.
La comunidad educativa de San Luis se reunió en la EDIRO para acompañar la entrega de las bicicletas del Plan TuBi, y fueron las familias y los docentes quienes pusieron el foco en lo que este programa deja puertas adentro de las aulas: formación ciudadana, hábitos saludables y contención para los chicos que están por cerrar una etapa.
Mientras los estudiantes celebraban sus nuevas bicicletas, los adultos analizaron cómo la herramienta modifica rutinas y responsabilidades. La seguridad vial y la actividad física aparecieron como los dos ejes más mencionados.
“Estar muy atentos al circular”
Desde el ámbito escolar remarcaron la integración grupal y los contenidos que se trabajan a diario en clase. Silvana, docente de la Escuela N°3, contó cómo abordan el tema con sus alumnos: “Desde materias como Formación Ética y Ciudadana siempre les explicamos la importancia de la seguridad vial, de tener cuidado y de estar muy atentos al circular por las calles, sobre todo ahora que muchos van a acortar distancias para venir al colegio”.
La docente apuntó a un cambio concreto en la vida cotidiana de los estudiantes: la bici les permite llegar más rápido al establecimiento, pero también los expone a riesgos que hay que anticipar.
Deporte, salud y compañerismo
En la misma línea, el profesor de Educación Física del Instituto Privado Aleluya, Pablo Flores, subrayó el valor preventivo de la actividad física: “Nuestro objetivo es fomentar la salud, el cuidado del cuerpo y las actividades al aire libre. La bicicleta los encuentra en una edad clave, consolidando el compañerismo antes de ingresar a su último año de secundaria”.
Para el docente, el programa llega en un momento bisagra de la adolescencia, cuando el grupo de pares y los hábitos que se consolidan definen buena parte del último tramo de la escuela secundaria.
La voz de las familias
El acompañamiento de los tutores fue uno de los momentos más emotivos de la jornada. Sandra Agüero, mamá de Jeremías, alumno de la Escuela N°3 ‘Manuel Belgrano’, destacó: “Es un incentivo hermoso para terminar el secundario. Ahora nos toca a nosotros insistir con las precauciones: a muchos chicos les cuesta acostumbrarse al casco, pero tienen que entender que es un accesorio fundamental para circular protegidos”.
El casco apareció como la materia pendiente en muchas casas. Las familias coincidieron en que el entusiasmo por la bicicleta nueva debe ir acompañado de un trabajo constante de concientización sobre las normas de tránsito.
La actividad en la EDIRO dejó así algo más que la entrega de rodados: dejó instalado un debate sobre cómo la escuela, la familia y el Estado acompañan a los adolescentes en el camino hacia la autonomía.