Alquilaron una vivienda del IPV y lo que perdieron no tiene vuelta atrás
¿Alquilaste una vivienda social? El IPV ya tiene los ojos puestos en cada barrio. Conocé las duras consecuencias de incumplir las reglas.
El IPV intensifica las inspecciones en toda la provincia para detectar alquileres y ventas ilegales de viviendas sociales. Quienes sean descubiertos no solo se quedarán sin la casa, sino que quedarán inhabilitados de por vida para acceder a otra.
El gerente general del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), Alejandro Asensio, confirmó que el organismo realiza controles permanentes en los barrios para verificar que las viviendas sean ocupadas por sus adjudicatarios. Las inspecciones se complementan con denuncias de vecinos, que suelen ser el puntapié inicial de las investigaciones.
¿Qué irregularidades buscan?
Según Asensio, las principales faltas detectadas son alquileres no autorizados, ventas informales, abandono de la vivienda y cesiones a terceros sin aviso. “Muchas veces los vecinos denuncian que hay personas viviendo que no son los titulares”, explicó el funcionario.
El proceso para recuperar una vivienda no es inmediato. Antes de llegar a la revocación, el IPV sigue un extenso procedimiento administrativo que incluye inspecciones, notificaciones, cartas documento, posibilidad de descargos y la intervención del área legal. “El objetivo es que las familias regularicen su situación”, aclaró Asensio.
Castigo ejemplar
El funcionario recordó que alquilar una vivienda del IPV está prohibido, salvo casos excepcionales autorizados mediante comodato informado al organismo. Quienes incumplan esta normativa no solo perderán la vivienda, sino que quedarán inhabilitados de por vida para acceder a una nueva adjudicación.
Las viviendas recuperadas se reasignan a familias que figuran en los listados de mayor vulnerabilidad, priorizando a quienes realmente necesitan un techo.
Asensio invitó a los vecinos a denunciar irregularidades a través de la página web del IPV, las delegaciones o los canales de contacto oficiales. “La colaboración de la comunidad es clave para mantener la transparencia”, concluyó.