Allanaron bunkers en San Pedro: el hallazgo que destapó una red de motos robadas
Allanaron bunkers en San Pedro y encontraron motos robadas, autopartes y un taller clandestino. ¿Cómo operaba la red que las trasladaba entre ciudades?
La Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional 2 asestó un golpe certero al mercado negro de motovehículos. En una serie de allanamientos simultáneos, recuperaron tres motos robadas y desbarataron varios talleres clandestinos de desguace que operaban en distintos puntos de San Pedro de Jujuy.
El operativo se desencadenó tras semanas de inteligencia. Los investigadores sospechaban que existía un circuito delictivo muy aceitado, que conectaba localidades del Ramal para hacer desaparecer los rodados en cuestión de horas. La información, publicada por Jujuy al Momento, confirmó que las bandas actuaban con una modalidad interjurisdiccional.
¿Dónde estaban los aguantaderos?
El primer golpe se dio en el Lote Parapetí. Allí, una comisión policial rodeó una vivienda y, al verificar los datos de una motocicleta Bajaj Rouser de 200 cc, descubrieron que tenía un pedido de secuestro activo por robo reciente.
Pero la investigación no se detuvo. De manera simultánea, con órdenes de registro en mano, los efectivos ingresaron a propiedades en los barrios Soledad y 14 de Abril. En esos domicilios cayeron otras dos motos de alta demanda en el mercado ilegal: una Honda Wave de 110 cc y otra Honda de 125 cc.
El método del “enfriamiento” interjurisdiccional
El dato que terminó de armar el rompecabezas fue que una de las motos recuperadas tenía un pedido de secuestro radicado en la Brigada de Investigaciones de Libertador General San Martín. Esto confirmó la peor hipótesis: los delincuentes robaban los vehículos en Libertador y los trasladaban rápidamente a San Pedro para “enfriarlos” y evitar que fueran reconocidos mientras decidían su destino.
Un desguadero a pleno
En los inmuebles allanados no solo había motos enteras. Los efectivos se toparon con un verdadero taller clandestino: secuestraron tanques de combustible, plásticos laterales y guardabarros delanteros. Varios de estos elementos ya fueron reconocidos por una víctima y vinculados a otra causa judicial por sustracción, lo que demuestra que estos lugares funcionaban activamente para alimentar el mercado negro de repuestos en la región.
La Justicia avanza en la identificación de los responsables, mientras la policía no descarta nuevos allanamientos en las próximas horas.