Alerta en Tucumán: el calor extremo trae enfermedades que creíamos lejanas
¿Sabías que el calor extremo no solo da sed? El impacto del cambio climático en la salud tucumana ya es una realidad que preocupa a los especialistas.
El cambio climático ya modifica el perfil sanitario de la provincia. Tucumán atraviesa un proceso de “tropicalización” que llegó para quedarse, según advirtió el decano de la Facultad de Medicina de la UNT, Mateo Martínez.
El especialista explicó que el aumento sostenido de las temperaturas, la humedad y los cambios en el ambiente están generando condiciones propicias para la proliferación de vectores. La provincia está dejando de ser subtropical para convertirse en una región con características tropicales, lo que tendrá consecuencias sanitarias directas en los próximos años.
¿Qué enfermedades amenazan?
Martínez alertó sobre una mayor presencia de enfermedades transmitidas por mosquitos, como dengue, chikungunya y eventualmente zika. El dengue puede derivar en cuadros graves e incluso mortales, mientras que el chikungunya, aunque más leve, forma parte de un mismo fenómeno que podría incluir al zika, enfermedad que en otros países generó complicaciones severas.
El decano también mencionó los efectos del calor extremo: golpes de calor, deshidratación, complicaciones cardiovasculares y respiratorias, con mayor riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares.
Factores que agravan la situación
En relación al chikungunya, Martínez consideró que su aparición y expansión era esperable. Explicó que la urbanización desordenada, el crecimiento del parque automotor y los cambios en el uso del suelo favorecen la reproducción del mosquito Aedes aegypti.
Además, advirtió que el proceso de tropicalización continuará durante décadas, incluso si se adoptaran medidas ambientales de inmediato. El dengue podría consolidarse como endémico, mientras que chikungunya o zika se expandirían. También mencionó la fiebre amarilla como un riesgo potencial que podría reabrir el debate sobre la vacunación obligatoria.
Impacto social y económico
El especialista subrayó que el fenómeno profundiza las desigualdades sociales: los sectores más vulnerables enfrentan mayores dificultades para adaptarse al clima extremo y más riesgo de enfermarse. También señaló problemas en el acceso al agua, afectación a la producción agrícola y compromiso de la seguridad alimentaria.
Finalmente, indicó que el sistema de salud deberá adaptarse a este nuevo contexto, con profesionales capacitados en enfermedades tropicales y una mirada integral que vincule salud humana, animal y ambiental. Sin un abordaje conjunto, el escenario tenderá a agravarse.