Alerta en Santiago: El río Dulce lleva casi 50 días crecido y amenaza con superar récords históricos
El río Dulce lleva casi 50 días en crecida, en lo que expertos califican como un evento histórico. ¿Cómo está operando el Dique Río Hondo para evitar un desastre mayor y por qué advierten que la solución definitiva depende de una inversión millonaria?
Una situación hídrica crítica se vive en Santiago del Estero, donde la crecida del río Dulce ya se extiende por casi 50 días. El ingeniero José Félix Alfano advirtió que se trata de uno de los eventos más importantes de las últimas décadas, con niveles que podrían batir marcas históricas, en un contexto de lluvias extraordinarias en la cuenca.
En una entrevista exclusiva con El Dueño de la Tarde de Radio Panorama, el especialista graficó la magnitud del fenómeno. “En tres días ingresó al dique casi la mitad de su capacidad”, reveló, destacando la velocidad con la que se acumuló el agua.
¿Cuál es el rol clave del Dique Río Hondo?
Alfano puso en relieve la función fundamental del embalse de Río Hondo en esta crisis. Según su análisis, esta obra ha sido vital para amortiguar el impacto aguas abajo, evitando así consecuencias potencialmente catastróficas para las poblaciones y tierras de la provincia.
Pese a los esfuerzos del comité de crisis y las áreas provinciales, el escenario actual deja al descubierto una problemática de fondo. El ingeniero fue contundente al señalar la necesidad urgente de una planificación a largo plazo para la infraestructura hídrica.
Una advertencia sobre el futuro y la falta de inversión
El experto vinculó directamente la capacidad de respuesta limitada con la falta de inversiones en obras hidráulicas durante décadas. Subrayó que los fenómenos climáticos son cada vez más intensos, lo que obliga a repensar las estrategias de manera urgente.
En ese sentido, Alfano fue claro sobre quién debe actuar: “Se necesita de la Nación porque son obras muy onerosas”. Su declaración apunta a que las soluciones estructurales requieren una intervención y financiamiento a nivel nacional, algo que hasta ahora ha sido insuficiente.
La advertencia final del especialista es clara: el cambio en los regímenes de lluvias ya no es una proyección, sino una realidad que golpea a Santiago del Estero. La crecida prolongada del Dulce es una muestra tangible que exige obras y preparación para un futuro donde estos eventos podrían repetirse con mayor frecuencia.