Alerta en Salta: Ñawi advierte que los femicidios no se detienen y ya son siete en 2026
Ya son siete los femicidios en Salta en 2026. ¿Qué está pasando con las políticas de género? Los detalles que preocupan a Ñawi.
El Observatorio Popular Feminista Ñawi elevó a siete los femicidios en Salta durante 2026 tras sumar los dos casos de esta semana, entre ellos el crimen de La Silleta. La organización denuncia un alarmante vacío de políticas de género y una creciente desprotección para las mujeres.
Mientras la Justicia investiga el asesinato de una mujer de 55 años ocurrido el viernes en La Silleta, Ñawi encendió las alarmas. “Estoy sumamente preocupada con lo que está sucediendo a nivel nacional y a nivel provincial. Esta semana tuvimos dos femicidios. Nosotros veníamos registrando cinco y ahora el relevamiento se elevó a siete”, afirmó Carmen Chuchuy Juárez, integrante del observatorio, en diálogo con El Tribuno.
¿Por qué difieren las cifras oficiales?
La Oficina de Género del Poder Judicial de Salta contabiliza cinco femicidios con datos actualizados hasta junio de 2026, sin incluir los hechos de julio. En cambio, Ñawi realiza un monitoreo permanente a partir de información de organizaciones territoriales, familiares, medios y redes sociales. “Nosotros vamos categorizando cada femicidio según el contexto en el que ocurre”, explicó Juárez.
El observatorio está integrado por tres organizaciones que siguen de cerca cada caso de violencia de género en la provincia.
“Hay una desprotección total para las mujeres”
Para Juárez, el incremento de los asesinatos responde al debilitamiento de las políticas públicas. “Es coherente con el vaciamiento de las políticas de género, con la degradación de la Secretaría de la Mujer y con un Observatorio de Violencia contra las Mujeres acéfalo”, sostuvo. Señaló que el organismo provincial aún no completó su integración: falta la directora territorial Irene Cari y la representación de la Cámara de Senadores.
Además, advirtió que muchas mujeres dejan de denunciar por temor. “Aumenta la violencia de género. Muchas mujeres ya no quieren denunciar porque sienten temor, creen que no van a obtener respuestas y que incluso su situación puede agravarse”, dijo, recordando el femicidio de Natalia Cruz en Campo Quijano, donde nueve policías están imputados por no protegerla pese a una denuncia previa.
El caso de La Silleta y otros pedidos de investigación
Ñawi incorporó el crimen de La Silleta como presunto femicidio. Juárez indicó que la víctima sería una mujer de apellido Vilte, de 55 años, atacada con un machete durante una reunión. “Fue una situación tremenda”, expresó, e insistió en que toda muerte violenta de una mujer debe investigarse con perspectiva de género.
También reclamaron que la muerte de Claudia Alejandra, una mujer en situación de calle fallecida en barrio Pablo II, sea investigada bajo esa mirada. Familiares denunciaron lesiones compatibles con violencia. “La vida de Alejandra parece haber sido considerada de cuarta por estar en situación de calle y atravesada por múltiples violencias”, cuestionó Juárez.
Sin presupuesto y con escasa respuesta estatal
La referente alertó que el contexto podría agravarse por el desfinanciamiento. “Ya no tenemos presupuesto para políticas de género. La violencia escala”, afirmó. Recordó que en abril se registraron dos intentos de femicidio mediante incendios intencionales de viviendas donde había niñas y niños. Criticó la falta de dispositivos de protección: “No hay políticas públicas suficientes. Las mujeres muchas veces no saben dónde denunciar. La Policía no tiene perspectiva de género, falta capacitación en Ley Micaela, existen problemas en el OVIF y tampoco hay albergues”.
Ante esas falencias, son las organizaciones sociales quienes brindan contención inmediata a las víctimas.
El valor de los relevamientos
Ñawi construye estadísticas para exigir políticas públicas eficaces. “La estadística sirve para incidir. Somos un observatorio popular y comunitario que no depende del Gobierno provincial. Lo que hacemos es sistematizar toda la información, visibilizar cada caso y acercarle esos datos a la sociedad para que también el Gobierno vea la realidad que está atravesando Salta”, explicó Juárez. Y concluyó: “Nosotras observamos la realidad con las gafas moradas. Nuestro objetivo es visibilizar lo que sucede para que esas recomendaciones se traduzcan en políticas públicas que protejan efectivamente a las mujeres”.