Alerta en El Chaltén: un deslizamiento de 13 millones de m3 amenaza con una crecida del río Fitz Roy
Un estudio del Conicet detectó un deslizamiento activo en el Cerro Solo que podría generar una ola gigante en el Lago Torre. ¿Qué medidas se están tomando para proteger a los turistas y vecinos de El Chaltén?
Investigadores del Conicet alertaron sobre un deslizamiento activo en el Cerro Solo, cuyo volumen podría alcanzar los 13 millones de metros cúbicos. El retroceso del Glaciar Torre habría reducido la contención natural de la montaña y aumenta el riesgo de un colapso que podría generar una crecida violenta sobre el río Fitz Roy.
Un equipo de investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) analiza un potencial riesgo geológico en las inmediaciones de El Chaltén, vinculado al desplazamiento de una enorme masa rocosa ubicada en la ladera norte del Cerro Solo.
La advertencia volvió a cobrar relevancia a partir de la reciente catástrofe registrada en Nepal, donde un aluvión de barro y rocas provocó graves consecuencias. El fenómeno puso nuevamente el foco sobre los riesgos asociados a los movimientos de grandes masas de terreno en zonas cordilleranas.
Según informó La Voz del Interior, la geóloga Daniela Schmidt, bajo la dirección del doctor Diego Winocur, estudia el comportamiento de la ladera y las consecuencias que podría generar un eventual colapso sobre el sistema compuesto por el Lago Torre y el río Fitz Roy.
Un deslizamiento que se aceleró desde 2002
Los registros fotográficos muestran importantes modificaciones en el paisaje desde 1988. Una ladera que durante décadas se había mantenido estable presenta actualmente un proceso de deslizamiento activo.
De acuerdo con las investigaciones, desde 2002 el movimiento de la masa rocosa comenzó a acelerarse de manera significativa. El volumen estimado del deslizamiento podría alcanzar hasta 13 millones de metros cúbicos.
El principal temor es que la ladera colapse de manera repentina e ingrese una enorme cantidad de material al Lago Torre. El impacto podría provocar una ola de grandes dimensiones y generar posteriormente una crecida violenta sobre el río Fitz Roy, con potencial afectación de sectores ubicados aguas abajo.
"Se teme que esa ladera colapse e ingrese todo el material de manera súbita", explicó Schmidt en diálogo con Clarín, según consignó La Voz del Interior.
El retroceso del Glaciar Torre, un factor determinante
Uno de los elementos que preocupa a los investigadores es la evolución del Glaciar Torre. Durante los últimos 50 años, el glaciar perdió cerca de 1.000 metros de su frente.
Ese retroceso habría reducido el soporte que el hielo brindaba a la montaña y dejado expuestos materiales rocosos que comenzaron a presentar grietas y fracturas.
A esto se suma la presencia de una morena en el sector del lago, compuesta por sedimentos sueltos e inestables. La combinación de estos factores incrementa la vulnerabilidad del área frente a un eventual desprendimiento.
La preocupación también alcanza a los visitantes que recorren la zona, ya que numerosos turistas transitan por la morena para obtener fotografías. Ante un eventual desborde, el agua podría movilizar rocas de gran tamaño, sedimentos y troncos hacia sectores ubicados en dirección a la villa.
Buscan implementar un Sistema de Alerta Temprana
La evolución del fenómeno ya había sido detectada mediante tecnología satelital. Durante el verano de 2021 se registró una aceleración en el movimiento de las grietas del Cerro Solo.
Sin embargo, los investigadores advierten sobre la falta de monitoreo permanente en tiempo real. "Hoy estamos a ciegas porque no contamos con instrumentación en tiempo real", señaló Schmidt.
Frente a esta situación, la investigadora del Conicet Mariana Correas González trabaja en el diseño de un Sistema de Alerta Temprana, en coordinación con la Asociación Amigos del Parque.
El proyecto contempla la instalación de sensores para medir el nivel del agua tanto en el Lago Torre como en el río Fitz Roy, además de cámaras con transmisión y estaciones meteorológicas automatizadas.
La intención es contar con información permanente que permita detectar rápidamente modificaciones en el nivel del lago o una eventual salida repentina de agua.
"El sistema requiere de personal dedicado permanentemente a vigilar un tablero de control", explicó Correas González. Ante la detección de una situación de peligro, el mecanismo podría activar sirenas y enviar mensajes a teléfonos celulares para alertar a la población y a quienes se encuentren en el área.
Parques Nacionales ya aplicó medidas preventivas
Mientras se busca obtener financiamiento para instalar el sistema de monitoreo, Parques Nacionales ya puso en marcha algunas medidas de mitigación.
A partir de los mapas científicos de las posibles zonas de inundación, se modificó la traza del sendero turístico y se retiró el campamento De Agostini de la zona cercana a la orilla.
El campamento fue reubicado hacia el interior del bosque, una decisión que apunta a reducir la exposición directa de visitantes y trabajadores ante una eventual crecida repentina del río.
El desafío para los especialistas ahora es avanzar con un sistema de vigilancia permanente que permita anticipar cambios en el comportamiento de la ladera y reducir los riesgos para quienes viven, trabajan o visitan uno de los principales destinos turísticos de Santa Cruz.